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Columnas y artículos de opinión

El Túnel Sumergido: el atraco de la kakistocracia veracruzana

Por: Eduardo de la Torre Jaramillo

09/05/2014

alcalorpolitico.com

En la comparecencia del titular de la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas, Gerardo Buganza Salmerón, quien fue a detallar el atraco del “fidelato”, -que hoy por hoy ha sido el peor gobierno que ha tenido en toda su historia el estado de Veracruz-; y por eso le denominamos “kakistocracia”, como podrían haberle llamado los griegos: “el gobierno de los peores”.

El “gobierno de los peores” en el pasado sexenio y en lo que va de este, se evidencia en su clase política, (si es que merecen la pena que así se les pueda definir) quienes tienen las siguientes características: degeneración de las relaciones humanas, ignorantes (basta checar el currículum vitae de los “niños infieles”, hoy secretarios de despacho), porros, atracadores electorales, depredadores de presupuestos, sin escrúpulos; además como lo definió un buen amigo de “fortunas incalculables”, quizá la última característica es que son incapaces para dialogar, optan por la violencia institucionalizada y por ende la eliminación del “enemigo”.

Empero, regreso al tema central, que es el del Túnel Sumergido o el “Túnel del Tiempo” o el “Túnel Transexenal”, ya que lleva diez años como proyecto, éste autorizado por el Congreso del Estado a través del Decreto 833; posteriormente se la adjudica la concesión del Túnel por treinta años (2004-2034) a un conjunto de empresas denominada “Concesionaria Túnel de Coatzacoalcos S.A. de C.V.” (COTUCO), las cuales están conformadas por: FCC Construcción (española); CAABSA, Concesiones Viales y Matrix (mexicanas). Si bien la concesión inició el 24 de febrero de 2007, siendo financiado en un 60% por capital privado, y el 40% por capital público, y por supuesto la construcción del referido Túnel se diseña baja la modalidad más opaca dentro de la administración pública estatal: con un Fideicomiso. 

El marasmo jurídico en el cual está construido el Túnel Sumergido es igual de sólido al Estado de Derecho mexicano, ya que aquí primero se pagó por parte del Estado mexicano toda la construcción del Túnel a la concesionaria COTUCO y después se intentó construirlo, ésta ha modificado jurídicamente el convenio en diversas ocasiones, veamos: a) el 20 de julio de 2006 sufrió la primera modificación al Título de Concesión del Túnel; b) el 22 de febrero de 2007; c) el 17 de diciembre de 2009; d) el 22 de noviembre de 2010 se hizo un Adéndum al Convenio de Sombreo; e) y el 29 de noviembre de 2010 se produce la Segunda Modificación al Título de Concesión del Túnel (un día antes de que el “fidelato” terminará su gobierno). De todas estas modificaciones realizadas a un simple convenio, no fueron autorizados por el Congreso y por ende no fueron publicados en la Gaceta Oficial del Estado; además violentaron la Ley de Obras Públicas, y el Reglamento de la Ley de Obras Públicas.

Continuando con la línea de explicación anterior, como parte del Fideicomiso Túnel Coatzacoalcos, se estableció que los ingresos del Puente Coatzacoalcos I en un 70% se irían a financiar parte de la construcción del Túnel Sumergido (el único de esas características en América Latina), el cual por cierto en el portal http://www.fccco.mx/mx/obras-singulares/tuneles/tunel-sumergido-coatzacoalcos/index.html de la empresa FCC en 2007 afirmó que el costo de la obra seria de 230.5 millones de Euros, los cuales representaban 3 mil cuatrocientos millones de pesos, ello de acuerdo al tipo de cambio de 2004, según el Banco de México; cifra que no es concordante con la proporcionada por el propio secretario del ramo, que era de 2. 066 millones de pesos. Bueno se quedó corta la empresa en su cálculo, ya que a la fecha, se le han invertido al Túnel 4 mil novecientos doce millones de pesos.

A lo referido anteriormente, es pertinente agregar lo que informó el secretario de la SIOP: “… con la reestructuración del proyecto, a la fecha la aportación pública ha sido de 3,594 MDP, esto es el 73.2% (Gobierno del Estado ha aportado 2,326 MDP, que equivale al 47.3%; FINFRA e ingresos del Puente Coatzacoalcos I, 1,268 MDP, que equivalen al 25.8%); y la aportación del concesionario ha sido 1,318 MDP, es decir, 26.8% (389 MDP, 7.9% son capital de riesgo y 929 MDP, 18.9% son créditos)”. 

Es pertinente mencionar que la empresa FCC ha trabajado en Panamá y República Dominicana, y ha estado en escándalos mediáticos porque al parecer de sus ganancias se dedican a comprar a la clase política de algún país o estado, en el caso mexicano para construir obras inservibles (nuevamente, estamos como hace más de 500 años; es el intercambio de espejos por oro). Esta empresa FCC únicamente aportó el 7.9% del 60% del que debió haber invertido, pero eso no es lo peor, de 2010 a 2013, los ingresos del Puente Coatzacoalcos I no se destinan a la construcción del Túnel, sino a pagar a los acreedores de la referida concesionaria.

Pero el mayor daño, es que es un Túnel inservible, porque no tiene a donde llegar, la caseta de cobro se encuentra a 4 kilómetros, y el falso aforo del cual se ha comentado tanto, no es tal, ya que sólo beneficiaría a los trabajadores de Pemex, y eso quien sabe, porque de acuerdo a las observaciones técnicas, no tiene ninguna medida de Protección Civil, no saben dónde están los ductos de Pemex, y tampoco conocen dónde se encuentran los cables de alta tensión de CFE; es decir, en caso de que terminen los dos metros y medio que le falta terminar al Túnel tendrán que empezar de cero para lo cual fue creado. Es así como la primera pregunta que hay que hacer es: ¿acaso tuvimos secretarios de obras extremadamente ignorantes o pillastres?, bueno, las dos cosas, por ejemplo se designó a un restaurantero que contribuyó a consolidar el PRD rojo en Veracruz; o a otro secretario que sólo le interesaba más del Botox y sus cirugías.

Finalmente, lo increíble de esta información es que un secretario de despacho, como es el de la SIOP vino a evidenciar en primera instancia al titular del Orfis, hoy flamante contralor; y al IVAI, ambas instituciones que pertenecen a la pequeña manada de paquidermos veracruzanos; lo cínico es, ¿por qué si la Auditoría Superior de la Federación desde 2008 y 2009, ya había detectado una serie de irregularidades, el titular del Orfis maquilló todo?; esto rebasó la transparencia y la rendición de cuentas; nos mostró de manera directa la galopante corrupción del gobierno anterior; por lo tanto estaremos atentos a la reacción del gobierno federal, el cual ya lleva tres exgobernadores encarcelados, esperemos que Veracruz no sea la excepción, y que lo acompañen varios exsecretarios de obras.

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