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Universidad Anahuac

Sección: Nacional

CONACYT derrocha 15 mdp en menú gourmet

- Contrató un servicio de comedor con chef, saloneros y hasta un nutriólogo

- En contraste, algunos Centros Públicos de Investigación batallan para pagar servicios elementales como la luz

El Universal Ciudad de Mxico 27/05/2019

alcalorpolitico.com


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La austeridad republicana de la Cuarta Transformación no se cumple en elConsejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), en donde sus funcionarios prefieren servirse con cuchara grandesalmón, crema de aguacate, arroz silvestre,

vinagre de manzana orgánicocomo aderezo ypay de frutos rojos, entre otros platillos gourmet que se sirven diariamente en la oficina central de este organismo, desde el 22 de abril de este año.



A pesar de las medidas de austeridad que tanto ha promovidoel presidente Andrés Manuel López Obrador, el CONACYT pagó 15 millones 78 mil 457 pesospor un generoso servicio de comedor institucional que cuenta con

chef privado, saloneros y hasta un nutriólogoque supervisa y diseña los menús para que los comensales no corran el riesgo de perder la figura. Mientras esto ocurre en el edificio de Insurgentes Sur, algunosCentros Públicos de Investigación

batallan por conseguir recursos para liquidar servicios elementales como la luz.

De acuerdo con elexpediente de contrato 1890904

de la plataforma del gobiernoCompraNet, el CONACYT, a cargo de la doctoraMaría Elena Álvarez-Buylla,

contrató a la empresaPigudi Gastronómico S.A de C.Vpara que, del 22 abril al 31 diciembre de 2019, cocine desayunos y comidas, en su mayoría orgánicos y bajo en grasas, para un mínimo de 120 trabajadores de lunes a viernes. La licitación fue pública nacional pero sólo Pigudi completó el proceso. No es la primera vez que esta empresa es contratada por el Gobierno, durante el

sexenio de Enrique Peña Nietofue el proveedor consentido, remunerado por25 millones de pesos.



En la sede deCONACYTno ingieren cualquier refrigerio, en los términos de referencia del contrato, que se pude consultar públicamente, se exige al proveedor que los platillos deben de realizarse exclusivamente con “productos orgánicos

y/o campesinos agroecológicos sin tóxicos, de alta calidad y ser adquiridos por productores agrícolas de la región”, se lee en el documento. Además, aclara que, como sus “servidores públicos tienen diferentes gustos y hábitos alimenticios; por ello es indispensable ofrecer un menú […] variado y suficiente, que sea higiénico, equilibrado e inocuo”.

El organismo que dirige la doctoraÁlvarez-Buylla

se preocupa por fomentar la salud y buena alimentación de la burocracia deCONACYT, por ello solicitó a su proveedor: “ladieta deberá ser equilibrada y cubrir de 700 a 1000 Kcal por día”. “Es indispensable que los

menús estén avalados por un nutriólogo.También se requiere de un Chef encargado de la preparación diaria de los alimentos, así como de un supervisor quien será responsable del manejo higiénico de alimentos”, se lee en la página 44 de la convocatoria de licitación. Y por si los protocolos de salubridad fallaran, Pigudi Gastronómico está obligado a realizar cada tres meses análisis bacteriológicos de los alimentos preparados para certificar su calidad.

Un restaurante fifí



El comedor abre sus puertas a las 7:30 horas para proporcionar desayunos que incluyen café, té o café con leche que debe serestrictamente “de almendras o de vaca orgánica”; jugo verde y jugo de frutas 100% natural ya sea de naranja, mandarina, toronja o papaya; y como plato fuerte se puede elegir entre huevos al gusto, chilaquiles, tlacoyos, nopal asado con queso y quesadillas con hongos.

“Por ningún motivo se permitirá (al proveedor) que los alimentos procesados sobrantes se sirvan en otra comida o se utilicen como insumos para elaborar otros platillos o bebidas. La programación mensual de menús no deberá de ser repetitiva por lo menos en ciclos bimestrales”, especifican en la convocatoria.



La existencia de este comedor, que cuenta concocina industrial,almacén, cámaras frías, campana extractora, estufas, y planchas, se da en plena

reestructuración financiera de CONACYT, donde la directora ha reiterado que es indispensable reducir losgastos superfluoscomo el parque vehicular o la contratación de servicios privados, como lo fue la Agencia Informativa. Sin embargo, demandó al proveedor instalar “al menos

25 mesas rústicas, con 6 sillas cada una”. Además, el esmero de ladirección de CONACYTno sólo radica en la preparación gourmet sino en cómo se sirven las colaciones, por ello pidió que fueran en “charolas trapezoidales de plástico o fibra de vidrio en color azul,

loza no plástica de porcelanao material equivalente, cubiertos de metal, cristalería, tazas para café y saleros”.

En CONACYT saben bien que los ingredientes son la clave para lograr un buen sazón, por ello exigió en la

Lista de Requerimientos para los Insumos: cárnicos de primera calidad; cerdo (sólo una vez por mes y orgánico); pescado comosalmón, huachinango, robalo;pollo orgánico; arroz silvestre o integral; cereales enteros orgánicos;

mostaza de dijon natural;extracto de vainilla natural; café de grano orgánico de productores campesinos;tortillas de maíz nixtamalizado criollo

ytlacoyos de productores campesinos sin transgénicosy sin glifosato.



La comida se sirve a partir de las 13 horas y, como es tradición, incluye tres tiempos, además de “agua fresca con jengibre o chía, barra de verduras y frutas, aderezos, salsa (hay dos opciones), chile piquín y rajas”, establecen en la página 53 del documento. Y por si algún comensal aún le sobra un espacio en el estomágo, puede disfrutar de “un postre elaborado con fruta natural” pero sin azúcar, entre las sugerencias: “flan napolitano, crepas, fresas con crema, nieve, arroz con leche de almendras, pay de frutos rojos, pastel de elote y de zanahoria”. Aunque predominan los platillos “orgánicos”, también hay espacio para el pozole, el lomo de cerdo, pollo tipo Kentucky, tacos de barbacoa, cochinita pibil y hasta romeritos.

Si algún comensal no ingiere carne, no hay problema, el nuevoCONACYT

es inclusivo y plural, por ello se pidió que “debe considerarse ladisponibilidad de un menú vegetariano diariopara 30 comensales. Presentar en su

propuesta técnica 10 ensaladas diferentespara considerarlas como alternativas de intercambio, respetando el total de tres ensaladas por día; siempre contar con aceite de oliva y vinagre de manzana como opción de aderezo. Todos los días debe haber opciones sin lácteos ypan de centeno o tortillas para los que no pueden comer gluten”, especificaron como Notas Importantes de la convocatoria.



Otros de los inflexibles requerimientos que pide CONACYT es la prohibición de alimentos enlatados y el uso de puré de tomate. “No se autoriza en ningún caso el empleo de huevo en polvo. Evitar por completo el uso de cualquier alimento conjarabe de alta fructosa de maíz o de glutamato monosódico. El sabor debe adquiriese con el buen sazón usando ajo, cebolla y otros condimentos naturales”, señalan.

En plena campaña de austeridad. La austeridad repúblicana se ha convertido en la insignia del gobierno

deLópez Obrador.En sus conferencias de prensa, ha enfatizado que se erradicarían los lujos y gastos superfluos: 218 vehículos del Estado Mayor se pusieron a la venta y el presidente optó por desplazarse en vuelos

comerciales.

ElPresupuesto de Egresos de la Federación

instruyó un recorte presupuestal de 12% —cerca de3 mil millones de pesos— al CONACYT y la directora,Álvarez-Buylla, justificó la disminución de recursos prometiendo que “harían más con menos”. Sin embargo, al inicio de su administración se postergaron apoyos a sociedades y academias científicas.



Históricamente, CONACYT apoyaba a las academias científicas del país con el“Programa de Actividades Científicas, Tecnológicas y de Innovación”que les permitía realizar olimpiadas, talleres, programas de investigación y concursos académicos pero la nueva dirección optó por no lanzar este apoyo. El 28 de enero,

EL UNIVERSALinformó que debido a estas acciones laAcademia Mexicana de Ciencias

se vio obligada a suspender sus programas durante el primer trimestre, pues no contaban con los recursos necesarios para operar. La situación era muy similar para otras organizaciones como la Academia de Ingeniería, la Sociedad Mexicana de Física, así como la Sociedad Mexicana de Matemáticas (SMM).

En redes sociales, se ha viralizado la situación precaria de laSociedad Mexicana de Matemática

que, por falta de recursos, no podía llevar a ocho estudiantes a participar en laInternational Mathematics Competitionque se celebrará en Sudáfrica, en agosto. El presupuesto anual que requiere la SMM para solventar sus actividades es de 4 millones 500 mil pesos, que no representa ni la tercera parte de lo que CONACYT pagó por este servicio.



El pasado viernes, el cineastaGuillermo del Torose comprometió a cubrir los pasajes aéreos del equipo mexicano. Ahora, las celebridades del cine resuelven las crisis por la falta de apoyo a los programas de las actividades científicas educativas, mientras que en CONACYT disfrutan de salmón fresco por la mañana.



https://interactivo.eluniversal.com.mx/online/pdf-19/PDF-conacyt-convoca.pdf