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COVID-19, “ligero respiro” para el medio ambiente: Especialista

- Confinamiento redujo la contaminación en las ciudades: Sergio Angón
- Necesario que gobiernos e IP busquen a partir de ahora soluciones basadas en la naturaleza

Daisy Aller Xalapa, Ver. 23/09/2020

alcalorpolitico.com

El coordinador del Proyecto City Adapt en México del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Sergio Angón Rodríguez, dijo que la pandemia por COVID-19, al requerir el confinamiento obligado de las personas, solamente supuso un “ligero respiro” para la tierra, porque si bien al inicio la mayoría de la industria y el transporte estaban relativamente paralizados y bajaron los niveles de contaminación, al final las economías han continuado con su curso normal y la gente se ha adaptado para continuar consumiendo.
 
“Las afectaciones al medio ambiente las hacemos con todas las actividades antropogénicas. Entonces el consumo ha continuado, si bien ha variado la forma en que lo realizamos. Estamos condicionados porque la población sigue viviendo y seguimos coexistiendo. En ese sentido bajamos un poquito la presión sobre el uso de los recursos naturales pero solamente fue cuestión de que nos adaptáramos a la nueva situación para volver a estar como antes”.
 
Consideró que hay una baja en la contaminación de las ciudades pero básicamente las actividades de las personas que viven en las zonas más rurales no se han visto complicadas y en general el ambiente se ha estabilizado una vez más con esta Nueva Normalidad.
 
Sobre el avistamiento durante el periodo de aislamiento de especies animales en espacios ocupados típicamente por las personas, comentó que los humanos somos los que hemos ido invadiendo sistemáticamente los ecosistemas, los espacios que están destinados para la flora y la fauna, y que precisamente nuestro confinamiento dio oportunidad a que la naturaleza retomara su cauce durante una corta temporada.
 
“En Chernóbil tenemos un ejemplo muy claro de lo que pasa cuando el hombre abandona un espacio durante mucho tiempo. Este es un lugar que está siendo objeto de estudio porque la ciudad que antes habitaban las personas ahora está siendo poblada por la flora y la fauna,con lo cual el mensaje que nos da la naturaleza es que siempre evoluciona para recuperar los espacios que le hemos quitado”.
 
El especialista dijo que uno de los problemas que ha traído la pandemia ha sido las afectaciones a los sistemas de gestión de residuos sólidos a nivel mundial, derivado de la cantidad de basura que se genera por el uso continuado de mascarillas, caretas, guantes y otros plásticos necesarios para evitar contagios y combatir esta enfermedad. “Ya hay imágenes de que en el fondo del mar hay mascarillas, aunado a todo lo que ya existía antes”.
 
“Estas nuevas formas de consumo que tenemos, obligados eso sí por el combate al virus SARS-COV-2, han hecho que transformemos de diferentes formas los plásticos en fibras para mascarillas, caretas, lentes protectores y un montón de cosas que usamos como medio de protección. El problema viene de la forma en la que disponemos de estos materiales, que en algunos lugares están desbordando los sistemas de recolección y gestión de los residuos sólidos, porque no tenemos los lugares adecuados para confinar o reciclar tantos productos de este tipo”, refirió.
 
“Al final, en vez de ser dispuestos adecuadamente van a parar a los rellenos sanitarios, y el problema es que en muchas ocasiones ni siquiera llegan ahí y los vemos pululando por todas partes. Cuando vas en la carretera, se está haciendo normal ver mascarillas tiradas, porque ya han formado parte del común, antes eran envolturas de comida procesada y bolsas de plástico y ahora con más regularidad empezamos a ver este tipo de materiales que estamos usando como protección”.
 
Planteó que para controlar esta situación es necesario intervenir los procesos de disposición final para tratar de forma adecuada estos residuos que se están produciendo en mayor cantidad. Algunos podrían ser reciclables, como las caretas o los lentes de policarbonato, mientras que las mascarillas y las jeringas requieren un tratamiento especial que consiste principalmente en su incineración por empresas que se dedican a ese sector.
 
“En realidad esta basura no es diferente de la que ya existe y, en general, los gobiernos veracruzanos tendrían que estar enfocados en mantener una adecuada gestión de los residuos, los que ya la tienen, y los que no la tienen, en transitar a una adecuada gestión, hacer el protocolo de separación, de recolección diferenciada y mantener el proceso de residuos peligrosos. La norma ya existe, lo que falla es la implementación, que es donde las administraciones podrían incidir”.
 
“Ahora que estamos más receptivos por medios electrónicos, creo que una campaña bien pensada para que todos podamos contribuir a una adecuada gestión de los residuos sería uno de los primeros pasos. Hay algunos municipios que ya lo están haciendo, y los que no, empezar por ahí y dar cumplimiento a la normatividad que ya existe, porque si bien es cierto que esta pandemia está produciendo una gran cantidad de residuos ‘nuevos’, también hay muchos otros que siguen produciéndose y que son de la misma naturaleza”.
 
Al ser cuestionado sobre las enfermedades humanas que provienen de los animales, Sergio Angón señaló que esto viene derivado de que el ser humano ha ido expandiendo sistemáticamente los ecosistemas y, al ser más personas, se ha incrementado la demanda de proteína animal. “Las prácticas agropecuarias se están haciendo cada vez más insostenibles derivado de la demanda, la explotación de la vida silvestre y el cambio climático; esto ha causado que algunos virus pasen de los animales a los humanos, mismos que pueden causar situaciones como la que atravesamos hoy”.
 
“La influenza, la gripe aviar, el Ébola y el coronavirus son algunas enfermedades que tienen su origen en los animales por ese aumento en la demanda de proteínas, detonada por el aumento de la población mundial, porque ya somos más de 7 mil millones de personas en el planeta que tenemos que alimentar”.
 
“Para evitar esto, no quiero decir que todos deberíamos volvernos vegetarianos, pero tendríamos que ser más conscientes con lo que consumimos. Es muy importante impulsar las cadenas cortas de suministro de alimentos, no solamente para reducir nuestra huella de carbono, sino también nuestra huella hídrica y fomentar la producción local de alimentos”.
 
Si tienes un pequeño espacio en tu casa, indicó, puedes hacer labores de compostaje que ayuden a la gestión adecuada de los residuos sólidos, mantener tu propio huerto urbano o participar en huertos comunitarios y consumir los alimentos que se generan en ellos. Apoyar el consumo local de alimentos supone una gran diferencia a largo plazo. “No debemos desesperarnos, si todos sumamos podemos hacer grandes cambios”.
 
El coordinador del Proyecto City Adapt recordó que, ante esta crisis por el COVID-19, PNUMA recomienda que cuando los gobiernos aprueben paquetes de estímulo para apoyar la creación de empleo, la reducción de la pobreza, y el desarrollo y el crecimiento económico, se aproveche para realizar inversiones verdes como la energía renovable, la vivienda inteligente o transporte sostenible.
 
“En ese sentido, la movilidad urbana sustentable a través del ciclismo es importante porque en zonas como la ciudad de México, donde se han cerrado calles para hacerlas peatonales y ciclistas los comercios normales venden más. Esta nueva normalidad nos está ayudando a demostrar que es necesario implementar ese tipo de estrategias que favorezcan la creación de empleos  y que al mismo tiempo están enfocados al cuidado del medio ambiente, al cuidado de la salud y también a disminuir el tránsito de automóviles.

Por ejemplo, ahora las empresas de entregas están teniendo un boom impresionante, pero ¿por qué no favorecer a aquellas que son verdes, para generar nuevas formas de trabajo y nuevas formas de consumo? Sería muy deseable que tanto los gobiernos como la iniciativa privada empezaran a voltear a soluciones basadas en la naturaleza, porque no sólo es importante para el medio ambiente, sino que también generan oportunidades de negocio”.
 
Agregó que hay empresas basadas en el medio ambiente como las que crean sistemas de captación de lluvia, que tienen cero impacto en la huella de carbono y proveen de líquido para algunas actividades domésticas e inclusive de agua para beber si se dispone de los filtros adecuados, lo que a su vez genera empleos.
 
“Por ejemplo, en Xalapa se han empezado a instalar sistemas de captación en escuelas y en domicilios particulares. El PNUMA, en conjunto con asociaciones civiles que tienen presencia en Xalapa, está intentando apalancar este tipo de proyectos con tan buena suerte que la Fundación Río Roque ya ha hecho una donación para sustentar el primer paquete de 36 sistemas de captación de agua pluvial en domicilios particulares y esto, además de crear oportunidades laborales, también está generando un cambio en la ciudad”.
 
En ese sentido, señaló que CityAdapt promueve la resiliencia climática en áreas urbanas a través de la implementación de Soluciones basadas en la Naturaleza para la adaptación que se desarrolla en tres ciudades de América Latina y el Caribe: Xalapa (México), Kingston (Jamaica) y San Salvador (El Salvador).
 
“Proporcionamos herramientas para que los gobiernos locales puedan asumir la tarea de planificar la adaptación al cambio climático al mismo tiempo que se mitigan las emisiones de gases efecto invernadero de sus ciudades mediante la conservación de sus de ecosistemas. Para más información, pueden consultar nuestra página de internet www.cityadapt.com o el canal de YouTube del proyecto https://www.youtube.com/channel/UC-uHG731-h7W724SsGtmDmg”.
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