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Cultura Viva
Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

De la Torre renunció al financiamiento de campaña: será de “sudor, suela y saliva”

Claudia Montero Xalapa, Ver. 05/04/2015

alcalorpolitico.com


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El candidato independiente por el distrito X Xalapa Urbano, Eduardo de la Torre Jaramillo, rechazó el financiamiento público que otorga el Instituto Nacional Electoral (INE) de 1 millón 260 mil pesos a cada uno de los candidatos independientes.

Durante conferencia de prensa acompañado de su suplente José Miguel Patlax y luego de un recorrido de apertura de campaña que inició a las 6:00 horas en el mercado de San José, dijo que su candidatura independiente la convertirá en una candidatura ciudadana.

Eduardo de la Torre explicó que este sábado entregó un oficio dirigido al presidente del consejo general del INE, Lorenzo Córdova Vianello, donde le expresó de manera formal su decisión de renunciar al financiamiento público.

"Optó por hacer de esta campaña a diputado federal una muestra de que se puede hacer política desde la ciudadanía sin utilizar los mecanismos tradicionales de la propia partidocracia".

De este modo, dijo que el financiamiento de su campaña será completamente ciudadano y las aportaciones de podrán hacer a través de la compra de gorras, camisetas, tazas, etcétera.

Sin embargo, destacó que se sujetará a los lineamientos de fiscalización vigentes, pues como candidato sólo puede aportar 126 mil pesos y todo lo demás deben ser aportaciones ciudadanas.

Por tanto, en la campaña del candidato ciudadano no se verán espectaculares ni propaganda que genere un alto costo.

"En esta campaña se van a ver cartulinas en las casas donde digan Podemos y vamos a apoyar a Eduardo de la Torre y José Miguel Patlax, esto será otra cosa a lo que la sociedad ha visto. Será una campaña en calle de las 3 "eses": sudor, suela y saliva".

Por último, el candidato independiente retó a los 10 partidos políticos para que expongan si están dispuestos a hacer política sin las millonarias prerrogativas que les otorgan y con ello regresar al modelo electoral de 1996, "donde los partidos políticos no eran parásitos del estado mexicano".