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Universidad Anahuac

Sección: V?a Correo Electr?nico

De obligaciones

Arturo Reyes Gonz?lez 20/04/2011

alcalorpolitico.com

El día de ayer el consejero del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) José Martínez Vilchis, (vaya, hoy en día los principales temas mediáticos del país tienen que ver de manera directa e indirecta con el Edomex no le parece) declaró que se debe experimentar con el voto obligatorio. Así, literal, que se debe experimentar con el voto obligatorio.

En este sentido el tal Pepe Martínez consideró que valdría la pena que en el país se establezca el voto obligatorio, ¿por qué? pues porque existe desánimo de la ciudadanía para emitir su sufragio a consecuencia de una cultura cívica limitada. Anotado: a consecuencia de una cultura cívica limitada.

Y cheque usted, en consecuencia, se pensaría obviamente en obligar a los mexicanos en edad de votar a acudir a las urnas cuando así les corresponda, o de lo contrario serían sujetos a multas económicas, servicios comunitarios o hasta prisión.

A fin de justificar su propuesta, Pepe señaló que en 39 países ya se opera éste voto y ha funcionado de forma correcta: “sus resultados en términos de participación son inobjetables, aunque se mantiene el debate sobre la abstención como un derecho político ciudadano”.

Y agregó que en los países a los que refiere en los que el voto ya es cuestión de obligación, se tienen niveles de participación de 80 ó 90 por ciento: “en México la cultura cívica no es tan alta y no culpo porque hay muchos factores que inciden, pero deberíamos tratar ese tema con premios y sanciones para los ciudadanos”.

¿A qué países se refiere? A Australia, Bélgica y Luxemburgo y en nuestro continente Argentina, Brasil, Costa Rica y Ecuador.

Entre las que lo han rechazado destacan Holanda y Austria, basadas en el debate sobre los derechos políticos ciudadanos, ya que consideran que el derecho a no votar también debe garantizarse.

A mi parecer suena fuerte el querer obligar a los ciudadanos a acudir a votar.

Partamos de un razonamiento elemental, ¿por qué los millones de mexicanos con opción de votar no lo hacen? El mismo Pepe da la pauta para comprender la respuesta al expresar, “hay muchos factores que inciden”.

Esos factores se llaman partidos políticos lejanos de los intereses de la sociedad, de los sectores que la conforman, del campesino, del obrero, del industrial, de los jóvenes y las mujeres, de los productores y de los académicos.

Esos factores se llaman los mismos políticos viejos y nuevos que ostentan el poder a cada oportunidad y en ningún momento piensan en una vida de servicio a la sociedad, sean verdes, azules, amarillos o colorados, cuyo interés es el propio.
Esos que prometen y prometen, cuyo único merito es identificar perfectamente cuáles son las necesidades que al momento de ir a una elección, son prioridad en la lista de los ciudadanos de la región a la que afirman quieren y aman y en consecuencia son capaces de sacrificarse para ser dignos representantes en el congreso local, estatal o su alcaldía y así son capaces de hablar de las grandes reformas que el país necesita y después son los primeros en bloquearlas.

Esos partidos que son propiedad de unos cuantos, de familias, de amigos, de cofradías y cuando hablan de apertura se refieren a que van a incluir a las nuevas generaciones de amigos de su amigos. Esos políticos que un día hablan de buenas intenciones y cambios y cuando se trata de alzar la voz y defender los legítimos intereses de quienes los hicieron, son los primeros en huir a su compromiso.

¿Obligar, obligar, Señor Martínez Vilchis y un sinnúmero de políticos y personajes públicos que viven del erario y de los impuestos de los mexicanos? a los que debemos obligar a ser serios, profesionales, honestos, transparentes, dignos servidores y representantes de pueblo es a ustedes, que son el primer ejemplo y el primer motivo de desilusión para todos los ciudadanos sin distingo de condiciones sociales o económicas.

¿Quieren una votación copiosa? ¿Quieren participación ciudadana? Por favor tengan la capacidad para ser una opción real política e institucional que mueva a la gente por sus acciones y no por sus palabrerías.

El día que eso suceda, le aseguro no habrá la más mínima necesidad de hacer campaña para incitar al voto.

Hoy, por lo pronto, lamentablemente, muy lamentablemente, eso no va a suceder. ¿Ustedes cuando empiezan?

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