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Sección: V?a Correo Electr?nico

Denuncia irregularidades laborales y fiscales en el Instituto JAMLI, de Xalapa

Le pagaron un salario distinto al contratado y al final, le redujeron derechos en AFORE e IMSS afirmando que “le pagaron de más”

24/04/2012

alcalorpolitico.com

Licenciado Adolfo Mota
Secretario de educación de Veracruz

Instituto Mexicano del Seguro Social
Delegación Veracruz

Servicio Nacional del Empleo en Veracruz

Estimados lectores y opinión pública:


Utilizaré este medio para hacer de su conocimiento las irregularidades con que opera la institución educativa JAMLI en la ciudad de Xalapa, Veracruz, en el número 58 de la calle Donceles.

Por espacio de tres años laboré como Asistente Educativa en el Instituto Piaget en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas. Ahí adquirí la experiencia necesaria para el trabajo con los pequeñitos. Por cuestiones personales me vi en la necesidad de trasladarme al estado de Nuevo León y después al estado de Veracruz, en esta ciudad capital.

Tuve la fortuna de conocer mucha gente buena que me apoyó de una u otra forma, entre ellos personal del Servicio Nacional del Empleo en Veracruz (SNE), quienes me canalizaron pronta y oportunamente para obtener un empleo acorde a mi experiencia profesional. Ante la opinión pública, es necesario decir que cuento únicamente con estudios de preparatoria y que, sin embargo, tuve la fortuna de adquirir experiencia profesional trabajando con niños pequeños. Dentro de ese primer empleo en el área educativa, tomé algunos cursos referentes al manejo del método Montessori y a la detección del autismo y otros trastornos en los niños.

Cuando me acerqué con este perfil y experiencia profesional al SNE, a través de la consultora CONSURH (a quienes también agradezco infinitamente el apoyo brindado), me canalizaron para entrevistarme e ingresar posteriormente como Asistente Educativa en la institución JAMLI, en la cual dejé de laborar debido a varias irregularidades.

Esta institución, dirigida por su propietaria, la señora Patricia Adriana Sánchez Enríquez, (RFC SAEP860403UI1, REG. PAT. F5433261-10), ofreció en el SNE la vacante para el puesto de Asistente Educativo con un salario quincenal de $2,200. No obstante, a mi ingreso el salario que me dieron fue de $1,677.50 quincenales desglosado de la siguiente manera:
Salario base: $1,245.83
Bono de puntualidad: $105.90
Ayuda despensa: $180.65
Sub. al empleo: $145.13.
Ret. IMSS: $37.00

Además de lo anterior, en dos ocasiones me enfermé, acudí al IMSS para recibir atención médica, me dieron incapacidad, misma que entregué en el área administrativa de la institución. Sin embargo, mi sorpresa fue que me descontaron los días que estuve incapacitada y sin mayor explicación me dijeron que no podían hacer nada.

Este tipo de situaciones no sólo me ocurrieron a mí, sino también a otras compañeras, quienes, como yo, optaron por buscar otro tipo de empleos.
Por cuestiones personales, actualmente me encuentro en la ciudad de Monterrey. Acudí a AFORE PRINCIPAL para solicitar un retiro de mi afore por concepto de ayuda para el desempleo. El trámite, que ya estaba aprobado con el Folio solicitud de retiro 685997, NSS 43008293391 y Número de referencia para cobro 4300829339016685997, se vio cancelado repentina y sorpresivamente porque, de acuerdo al personal de la AFORE, “el último empleador envió al IMSS una carta declarando que por error a usted le pagaban más de lo que le correspondía y solicitaron una devolución de las aportaciones y cuotas pagadas al IMSS”.
Antes de proseguir, personalmente quiero hacer un reconocimiento público por el gran apoyo que el SNE da a la gente como yo que busca salir adelante honradamente, mi reconocimiento es extensivo a todo el personal de la dependencia. Públicamente quiero mencionar que por falta de tiempo y por presiones diversas no pude acudir al SNE para comentar esta irregularidad salarial en la escuela JAMLI. Estoy consciente de que debí arreglar dicha situación desde el principio. No obstante, y aunque es muy tarde quizá, quisiera pedir al personal competente de esta dependencia, si fuese posible, que se hiciera una revisión de las irregularidades de esta institución educativa, ya que me parece deshonesto y vulgar que ofrezcan un salario ante las autoridades Gubernamentales y que finalmente provean un salario arbitrario.

A las autoridades competentes de la DELEGACION VERACRUZ del INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL, les hago un llamado para que revisen cautelosamente esta situación que se está presentado, ya que me parece por demás extraño que un patrón solicite la devolución de cuotas pagadas al IMSS bajo el pretexto de que “se le pagaba de más al trabajador”, máxime cuando queda claro que el salario que me daban era menor que el declarado ante el Servicio Nacional del Empleo en Veracruz. No me atrevo a hacer ningún señalamiento ni acusación, pero me parece que esta acción se asemeja a lo que se conoce como fraude.

LICENCIADO ADOLFO MOTA, SECRETARIO DE EDUCACIÓN DE VERACRUZ, si dirijo esta carta también a usted, es por el hecho de que se me contrató como Asistente Educativa; no obstante, de manera sorpresiva, en más de una ocasión el personal de esta Institución me pidió que firmara unos documentos que iban para la SECRETARÍA DE EDUCACIÓN DE VERACRUZ. Debido a las prisas y demás no pude leerlos y sin mayor precaución los firmé. Mi sorpresa fue mayor cuando me di cuenta de que en realidad se trataba de los formatos de control que DEBEN FIRMAR LOS TITULARES de grupo. Es decir, que a mí como Asistente Educativa, me hicieron –sin consentimiento- desempeñar funciones de TITULAR de grupo, desde luego, pagándome incluso menos que a una Asistente. Este actuar de las autoridades escolares y administrativas de JAMLI me parece reprobable y me parece que debe estar supervisada RIGUROSA Y ESTRICTAMENTE para garantizar el bienestar de los trabajadores del centro educativo.

A LA POBLACIÓN EN GENERAL, desearía decirles que es una escuela pésima; sin embargo, mientras estuve allí, tristemente vi partir a excelentes maestras y educadoras que fueron sujeto del mismo trato que yo por parte de las autoridades del centro educativo. Asimismo, durante mi corta estancia, tuve la fortuna y agrado de conocer la calidad del trabajo de las maestras y asistentes que allí laboran. Entre nosotros comentábamos muchas ocasiones estas irregularidades de la escuela, pero –como seguramente miles de trabajadores hacen- guardábamos silencio ante la necesidad de proveer alimentos y sustento a nuestras familias. En mi caso tengo tres hijos pequeños y su única fuente de sustento soy yo. Ahora estoy desempleada por la imperiosa necesidad de solventar algunos trámites personales en Monterrey; sin embargo, ahora que acudo para solicitar el apoyo de mi AFORE, descubro sorpresivamente el actuar de los directivos del citado centro educativo.

Es más que evidente el aire de irregularidad que prevalece en el actuar del personal directivo:
1). Ofrecen un salario y terminan pagando menos (aún cuando el salario se declara ante una autoridad gubernamental)
2). Solicitan el reembolso de las cuotas pagadas al IMSS bajo el pretexto de que “al trabajador se le pagaba de más”, quitándole así el derecho a la cubertura de servicio médico y al apoyo por desempleo.
3). Envían a la Secretaría de Educación de Veracruz documentación que podría calificarse de “apócrifa”, dado que quien signa la documentación no cumple con los requisitos que marca la SEV, evidentemente, la razón es economizar: hacen que una Asistente firme los documentos que debería firmar una TITULAR; de esta forma, se ahorran el salario de una TITULAR, ya que es más alto (y aún así me pregunto si les pagan lo que realmente les ofrecieron al principio).

En los tres casos, me parece que los directivos defraudan al Gobierno Estatal y Federal, al Instituto Mexicano del Seguro Social y a la Secretaría de Educación de Veracruz. En mi caso ya no hay gran cosa que hacer, pero me parece indispensable sentar este precedente y hacer la invitación a las autoridades competentes para implementar mecanismos de regulación muchísimo más estrictos que impidan estas prácticas malsanas en este tipo de instituciones irregulares cuyo interés, más que el bienestar del personal y los pequeños, es el dinero.

Agradezco que se omitan mis datos generales por obvias razones.