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El Canje Seguro Conviene
Universidad Anahuac
Una nueva forma de violencia

Difcil proteger a mujeres de narcos de la violencia, pero se les apoya: ngeles Mastretta ngeles Mastretta, escritora y periodista. Foto: Alba Martnez.

Los seores tienen comandos armados para mantener controladas a las seoras y que no se salgan de sus dominios

Ylia Ortiz Lizardi Xalapa, Ver. 12/02/2009

alcalorpolitico.com

En ltimas fechas ha ganado popularidad la novela Arrncame la vida de la escritora y periodista ngeles Mastretta. La adaptacin de la novela al celuloide, a decir de los especialistas, es bastante afortunada, pero ms all de conversar sobre esta adaptacin, durante su estancia en Xalapa la escritora se refiri a un tema no menos importante que de verdad le atae: La violencia de gnero.

En este asunto la Mastretta est muy involucrada: es la representante de una asociacin civil llamada Red de Refugio para mujeres golpeadas y hace labor por ellas.

Entrevistada al trmino de la ceremonia donde su compaero de vida, el escritor y periodista recibi de la Universidad Veracruzana el ttulo de Doctor Honoris Causa, ngeles se despoja por un rato de su papel de intelectual y alude simplemente a su esencia de mujer:

El que a las mujeres nos vaya mejor depende de la ley y de las instituciones creadas para proteger y depende de las influencias que puedan ejercer en los hombres, eso es complicado porque las mujeres educan a nios que se vuelven seores golpeadores.

No es consuelo, pero es para ponernos a pensar tambin: en Espaa como en otros pases hay cada vez ms medidas para castigar a los golpeadores y sigue habiendo aumento en el ndice de mujeres violentadas.

En ese sentido, advierte que es un logro que en Mxico existir leyes de proteccin a las mujeres y que haya castigo contra los agresores: Ya dimos pasos; cuando tenemos leyes que dicen: esto no se hace.

Sin datos estadsticos refiere que en las ciudades y en zonas rurales la violencia a las mujeres es la constante: lo que s s es que hay muchas mujeres ricas que son golpeadas, pero se encubre porque es mal vista.

Sin embargo afirma con seguridad que un tipo de violencia que ha crecido: la de los narcos y esos delincuentes ejercen la violencia de manera bestial con mujeres como la ejerceran contra rivales

Sobre el tema la escritora est muy bien informada porque la Red que representa recibe muchsimas mujeres golpeadas por narcos que resulta muy peligroso proteger se trata de seores que tienen comandos armados que buscan a sus mujeres, entonces protegerlas es mucho ms difcil que a otras.

De estos refugios dijo- ya hay uno en cada estado de la Repblica como en Veracruz.

Y es que, asegura que hay mujeres golpeadas desde cualquier edad; mujeres con todo y nios que para ser protegidas de la persecucin son cambiadas de estado en coordinacin con diferentes instituciones de apoyo a la Mujer de los gobiernos locales y estatales, as como agrupaciones y personas altruistas.

Por ejemplo comenta Guadalupe Pineda canta y los recursos son para estos refugios; yo doy conferencias y las entradas se venden y se recaudan tambin para estos centros, pero fundamentalmente el dinero se obtiene de donaciones del Congreso, del Gobierno y de la poblacin, porque hay refugios fundados por organizaciones privadas.

Respecto de la violencia ejercida por instituciones, es decir, en cuanto a imponer a las mujeres el matrimonio y el rechazo al aborto, la autora, seala: me da gusto que la Iglesia catlica haya tenido que aceptar pblicamente que el Padre Maciel era un pillo, no me parece la gran denuncia.

No creo en la Iglesia y si esta verdad la trastorna, sera ideal, me da igual; a m me parece que la espiritualidad es lo ms importante y que la gente la fomente.

Lo que s es delicado es que la iglesia catlica ampare este tipo de personaje y que quienes tengan fe en ella manden a sus hijos a escuelas de padres: yo nunca mandara a mis hijos a una de esas escuelas.

Reconoce que la Iglesia Catlica ejerce una violencia institucional contra las mujeres, en cuanto a que se debe conservar el matrimonio.

La iglesia est un poco ms abierta, si no al divorcio, s a la separacin; porque es irrevocable, si no lo hace se quedar sin gente; pero en lo que s no creo es que cedan en el asunto del aborto, y en eso de mi parte yo no lo discutir ni con la Iglesia catlica ni con la mahometana, ni con ninguna.
Con ese decreto, concluy Angeles Mastretta la entrevista; antes volte discretamente al lugar donde estaba a Hctor, quien ya la esperaba.