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Cultura Viva
Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

El aborto, asunto ético donde el gobierno veracruzano no debe entrometerse: Ángeles Mastretta

- Festeja que en Veracruz haya quedado en un impasse la penalización del aborto por el proceso electoral

- Si por presiones de la Iglesia insisten en legislarlo, que diputados consideren no hacer punible este derecho de las mujeres

Ylia Ortiz Lizardi Xalapa, Ver. 29/05/2010

alcalorpolitico.com


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Como defensora del género y de todos los problemas que le afecten, la escritora Ángeles Mastretta toca el tema del aborto al recordar que en su última visita a Veracruz se legisló castigar con cárcel a mujeres que interrumpieran su embarazo. Alguien le dice que no se votó y la ley quedó como estaba, entonces festejó cualquiera que haya sido el motivo o el proceso electoral.

Para ella es normal que en tiempos electorales, candidatos abanderen las causas de la iglesia porque lo ven en función de los votos, sean católicos protestantes o de otra religión y en el caso de las cúpulas religiosas considera que están en su derecho, pues su misión ética es defender la vida, “pero también las mujeres tienen sus derechos”.

Abordada en el Museo de Antropología, cuando salió del Foro de Medios para tomarse un café y estirar las piernas, la autora de “Arráncame la vida” –ya un clásico literario que la hace más famosa que su pareja, Héctor Aguilar Camín–, sin dejar de morder la canilla y prepararse la bebida tampoco deja de hablar.

Advierte que el asunto de penalizar el aborto es complejo, “hay muchas aristas que atender cuando se habla del aborto; se trata de salud, emociones, aunque hay un problema central que es ético y en éste el gobierno tendría que dejar que cada quien lo tratara consigo mismo”.

Decreta que ningún gobierno tiene porqué intervenir, más aún, señala que “es impensable que el gobierno penalice esto; se está legislando y moviendo a la mitra para que los estados penalicen hasta con cárcel, pero esto no puede ser”.

Regresa a las razones del gobierno para legislar la práctica del aborto a partir de las presiones, sobre todo de la Iglesia que defiende la vida, desde la concepción.

Acota que hay un 70 ó 75 por ciento de mexicanos que se declaran católicos, más otros tantos que se declaran miembros de religiones que también prohíben el aborto.

Entonces le asalta la duda de si las mujeres que abortan son católicas pues advierte que no nada más abortan las agnósticas y lanza: “abortan miles de mujeres católicas, su iglesia se los está prohibiendo y no le hacen ningún caso, pero lo que pasa es que la iglesia no las puede meter a la cárcel y en cambio el gobierno sí”.

Pero con todo y ese veredicto religioso -dice– desde siempre las mujeres siguen abortando, siguen teniendo control natal, siguen viviendo su vida como les da la gana, así que los candidatos que opinen lo que opinen y las iglesias también.

Finalmente le da al gobierno su lugar y señala que mínimo tendría que tener la obligación de no opinar y no legislar, “pero, bueno, ya en el peor de los casos si los diputados lo hacen, que no lo hagan punible”.