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Cultura Viva
Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

Hipólito Reyes Larios exhorta a los fieles a perdonar y pedir perdón para vivir en paz

Arzobispo de Xalapa recomienda no ofenderse entre familiares, tratarse siempre con respeto y amor

?ngeles Godoy Morales Xalapa, Ver. 11/09/2011

alcalorpolitico.com

Este domingo la Catedral de Xalapa no lució no tan llena como en otras ocasiones, por lo que el arzobispo Hipólito Reyes Larios reiteró que el gobierno decidió suspender las clases, debido a la situación climatológica.

“Les dieron otro día de vacaciones y seguramente algunos ya hasta agarraron el puente para aprovechar. Ojalá que no nos pegue tan duro esta tormenta tropical, esperemos que esté tranquila. Dios los proteja a todos los que están en esta situación y a nosotros nos dé un corazón abierto para todas las necesidades”.

Durante su homilía dominical, se refirió expresamente a las ofensas que a diario se comenten, de pensamiento, palabra, obra y omisión, que no sólo dañan a quien las realiza, sino que simbolizan una carga moral para el que las comete.

“Somos pecadores, limitados, tenemos debilidades, un carácter no tan llevadero y no seguimos los mandamientos o normas de convivencia, continuamente hay ofensas en todos lados y en cada persona. A veces ofendemos a las personas más cercanas, que más queremos porque como les tenemos tanto cariño y tanta confianza, en muchas ocasiones se nos pasa la mano y les decimos cosas fuertes”

Exhortó a los fieles a arrepentirse de corazón, buscar el perdón y perdonar para poder tener una vida tranquila en paz, armonía no sólo con Dios sino con los semejantes.

“Vamos al confesionario y recibimos la absolución cuantas veces queramos. Así se manifiesta el perdón de Dios. A veces no somos así, pero siempre tenemos que perdonar. Está difícil porque decimos –perdono, pero no olvido-. Somos rencorosos, necesitamos que nuestro corazón se purifique, una limpieza general de toda nuestra vida y cada una de las personas”.

Indicó que muchas veces se piensa mal de las personas aún sin conocerlas o saber las intenciones con las que se acercan. En las ofensas de palabra, mencionó que el respeto ahora se ha perdido ya que se utiliza un lenguaje bastante ofensivo, no necesariamente picardías o groserías, sino que a veces la manera de decir algo hace enfurecer a los demás.

“Lo oigo entre la muchachada, lo menos que se dicen es -oye güey-, cómo se respetan, pero ya son maneras de decir y ya todos los aceptan, no los sienten siquiera como ofensa, sino cada quien se pone los cuernos que le correspondan y hasta ahí”.

Sobre las ofensas de obra, mencionó que aquí ya se va a las acciones como golpes, hasta acciones de tipo legal. En las de omisión precisó que el olvidar a los familiares como los padres en un asilo, es faltar al cuarto mandamiento. Agregó que otra omisión es negarse a mantener a un hijo.

“Somos personas imperfectas, que muchas veces ofendemos y que muchas veces somos ofendidos. Por eso Jesús nos enseñó –perdona Señor nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, eso lo rezamos todos los días”.

Por último, recomendó a los fieles a empezar por su casa y no ofenderse entre familiares, tratarse siempre con respeto y amor. Aseguró que el perdonar es dejar el sentimiento adverso contra alguien o contra algo, el perdón se basa en la aceptación de lo que pasó. No significa darle la razón a quien causa el dolor, simplemente dejar los sentimientos negativos que causaron dolor o enojo

“Ojalá y vayan encontrando cada vez más la paz, la seguridad, la concordia, las buenas relaciones. Todos los días tenemos que rezar eso –perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.. La persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo, por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas. No hay terapia más liberadora que el perdón. Que el Señor nos dé capacidad de perdonar y valentía de pedir perdón cuando ofendemos a los demás y a Dios”, concluyó.