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Invitación al voto de un Director de Orquesta

Rub?n Flores Xalapa, Ver. 03/06/2016

alcalorpolitico.com

Seguramente también usted tiene llena su cuenta de internet de propaganda política de todo tipo: descalificaciones, pruebas de corrupción, propuestas mágicas y muchas promesas, hasta firmadas ante notarios. Lo cierto es que los políticos, candidatos a los puestos de elección popular, buscan nuestro voto a toda costa ¿por qué? porque para ellos la política es sólo un NEGOCIO.
 
No necesitamos estar de acuerdo en los ideales de los diferentes grupos, todos son buenos. Lo que necesitamos es aprender a votar, a ser los jefes de los servidores públicos. Es algo que necesitamos realmente aprender desde pequeños. Enseñemos a nuestros hijos.
 
Es responsabilidad de cada uno de nosotros “evaluar” a los que están en los cargos públicos y seguirles dando trabajo o castigarlos ¿cómo? con el voto. Docentes, queridos maestros, los diputados también tienen su evaluación, se llama voto.
 
Votar es el único ejercicio de reflexión cívica que realmente puede mejorar nuestra sociedad. ¿Cómo podemos reflexionar el voto? Propongo comenzar con cuatro preguntas simples:
 
1.- ¿Cómo se comportan los partidos políticos contendientes?
2.- ¿Conozco el origen y el desempeño de los candidatos?
3.- ¿Cómo se desempeñaron los candidatos de los partidos una vez que llegaron al poder?
4.- ¿Qué tipo de administrador merezco?
 
No se trata de aceptar las propuestas o promesas de las campañas sino de analizar los resultados. Todos los candidatos prometen de todo con tal de ganar. Es un NEGOCIO.
 
Ya sabemos que ofrecen más educación, apoyos a los adultos mayores, pensiones a tiempo, mayor seguridad, castigo a la corrupción, más medicinas y mejor atención de las instituciones de salud, más empleos, encarcelar a los corruptos, más inversiones, etc.
 
Todos han prometido eso antes también, pero lo importante es nuestra evaluación.
Además sabemos que dan vales de gasolina, despensas, gorras, camisetas, dinero en efectivo y tortas con refresco. Todo ese dinero sale de nosotros, de nuestros bolsillos. Lo sabemos.
 
Si le ofrecen alguna de estas cosas a cambio de su credencial para votar, y acepta, estará siendo parte de la corrupción, y hundirá a sus hijos, a su familia, a la mía y a la de todos sus conocidos en una miseria sin fin. La ambición del ser humano no tiene saciedad. La historia nos ha demostrado que la ambición de un político corrupto es infinita.
 
Nuestro sistema político está diseñado de manera tal que la apatía política, es decir, el abstencionismo, también es un beneficio para algunos grupos políticos. Muchos de ellos cuentan con el “voto verde” o “desinformado” porque con ello se afianzan los porcentajes a la hora del conteo de votos. Las personas del campo y las personas pobres no merecen tanta humillación; “usted es un voto verde”, “usted nos conviene por estar desinformado”.
 
Somos ya muchas las personas que votamos tratando de tener consciencia, sobre todo los jóvenes estudiantes y que estamos interesadas en que los demás lo hagan sabiendo que pueden ayudar a todos. Debemos terminar con el paternalismo y tomar la rienda de nuestra sociedad.
 
Por favor, vote.
 
Quejarnos beneficia sólo a unos cuantos:
 
“Siempre ganan los mismos”, “roban poquito”, “roban pero reparten”, “si no voto, ni se nota”, “para qué, si hacen trampa”, “así son los políticos”, “es desconocido y no va a tener mayoría en el congreso”, “pues aunque vote va a ganar X”, “si no voto por X pierdo mi trabajo”, “no voy a tener apoyo de los que ganen”, “un político pobre es un pobre político”, “pa qué”… Los que educamos, tenemos la responsabilidad ética de enseñar que estas no son razones buenas, ni inteligentes para tener una mejor sociedad, sin embargo muchos padres de familia le transmiten estas destructivas ideas a sus niños. Estas ideas nunca nos harán mejores; nunca. No le enseñe esto a sus niños, ni repita estas freses delante de ellos; respételos, sea responsable.
 
Piense y vote, vote por quien quiera, pero vote. Que sus hijos se sientan orgullosos de usted porque sea una persona que vota con decisión y respeta las decisiones de los demás.
 
Quizás a usted la sociedad no le interese, porque ya nos acostumbramos a vivir con miedo y apatía, casi sobreviviendo, y dándole un valor muy grande al oportunismo, pero la sociedad en la que vivimos es como una familia. Es nuestra familia. Piense.
 
¿A qué tipo de persona o empresa contrataría para administrar su dinero, su familia y sus bienes?
¿Por qué contrataría a alguna empresa o persona que sabe que roba o que tiene problemas de probidad?
 
Usted es quien contrata, con su voto.
 
Una vez más vamos a votar por el gobierno que nos merecemos.
 
 
 
Este es mi granito de arena.
 
Gracias por su tiempo.
 
Atte. Maestro de Orquesta Rubén Flores
 
 
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