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Cultura Viva
Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

Mensaje retórico de Dante por su derrota, su ego lastimado le obnubiló el juicio: Borges

- El tema sustancial del IEV es preservar la voluntad popular, aunque beneficie o no a determinado partido

- Cuando no se tiene tema se inventa y uno de los favoritos es descalificar el trabajo del IEV

- Los ciudadanos superaron el clima inseguridad que se les pretendió fabricar para desalentarlos

- Quiere dar lecciones de moral y Convergencia presentó documentación falsa cuando hizo renunciar candidatos

Ylia Ortiz Lizardi Xalapa, Ver. 08/07/2010

alcalorpolitico.com

La sesión del Consejo General del Instituto Electoral Veracruzano de este jueves, tras el receso declarado en la madrugada, no sólo fue reservorio de cientos de quejas de militantes de partidos en la disputa por las alcaldías, hoy también el Partido Convergencia hizo un espacio para dar lectura al fuerte reclamo de su candidato a gobernador, Dante Delgado Rannauro, en el que reparte culpasa todos, hasta a los medios de comunicación.

Así que frente a la arremetida que le dio Dante Delgado al IEV en su desplegado a la opinión pública, publicado en una plana en el Diario de Xalapa, el consejero Víctor Borges Caamal también se fue con todo para defender el trabajo de los consejeros.

Con la ecuanimidad que le caracteriza y sin aspavientos aclaró de entrada que el tema sustancial del que hoy se tiene que ocupar el IEV es el de preservar la voluntad popular, “beneficie o no a determinado partido o candidato; lastime o no el ego de determinado candidato”

Porque -subrayó- “generalmente no es la actividad del Instituto, sino los ciudadanos quienes colocan a cada quien en el lugar que les corresponde”.

Así, directo y al grano, justificó el Consejero Víctor Borges Caamal que su intervención era para responder a las acusaciones contra el IEV, hechas por Dante que en su mensaje califica de “inescrupulosa e inicua”, la conducta del Consejo General del IEV “al actuar contra sus responsabilidades y obligaciones que la ley le señala y con desempeño lacayuno, ante toda orden proveniente del palacio de gobierno”.

Ante ese juicio, Borges acotó: “yo lo he dicho en alguna ocasión; cuando no se tiene tema se inventa el tema y uno de los favoritos ha sido el de descalificar el trabajo del Instituto”.

Dijo que la voluntad ciudadana se manifestó en las urnas el domingo, “más allá incluso de lo esperado y eso es algo que debe regocijar a todos nosotros, porque los ciudadanos lograron superar incluso un clima inseguridad que se les pretendió fabricar para que así lo percibieran y se desalentara”.

No obstante, señaló que los veracruzanos con toda su fuerza democrática asistieron a las urnas, y votaron por lo que corresponderá ya en buena parte a los consejos distritales hacer el cómputo y en su momento a los órganos jurisdiccionales, decir la última palabra.

Lo demás –refirió con frialdad– es retórica y las derrotas a veces son tan emocionalmente negativas que obnubilan el juicio y no permiten discernir con claridad lo que pasó; la autocríticas son una cuestión que en una buena dosis serviría para purgar y para trasparentar también la actividad de los políticos en México.

Y sin piedad se lanzó más duro cuando aludió a que para él, las lecciones de moral política son un poco dudosas cuando las escucha de una organización política de la que los propios tribunales han señalado que presentaron y se aprovecharon “y ahí sí me parece que a lo mejor faltó el escrúpulo por parte del Instituto para advertir que se le presentaba documentación falsa”.

Para sustentar lo dicho explicó el caso de los candidatos que pretendía sustituir Convergencia y del hecho que los tribunales señalaron en un par de resoluciones que este partido que ahora descalifica al Instituto presentó documentación de renuncia falsa de sus propios militantes.

Entonces agregó: “Bueno, pues ahí esta le lección de moral política que debemos de tomar la próxima vez. Como lo he dicho, seamos (en el IEV) un poco más escrupulosos.

Y para rematar reconoció: “Quizá sí hemos pecado (en el IEV) de no ser suficientemente escrupulosos ante este tipo de actitudes que vulneraron la legalidad al interior del Instituto y que no lo digo yo, lo dijeron los tribunales y ahí están las resoluciones que tuvimos que acatar: buenas lecciones de moral tenemos que tomar entonces de estas organizaciones”.