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Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

Cada mujer en su libre albedrío decide ante Dios y, el aborto es tema de libertad de conciencia

- La Biblia usa lenguaje simbólico pero lo aplican para destruir vida y felicidad de las mujeres, define fray Julián Cruzalta

- En toda América Latina la usan para conminar contra la diversidad sexual, contra las mujeres que quieren disfrutar su sexualidad

- Se defiende la vida luchando por derechos y libertades, no condenando, define el teólogo, miembro de la Cátedra UNESCO

Katia Dorantes Xalapa, Ver. 03/08/2021

alcalorpolitico.com


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“La Biblia es un texto de interpretación, donde podemos encontrar diferentes respuestas. La espiritualidad es ser sensible ante la vida y la Biblia es un libro espiritual. No se debe de usar para destruir la vida y la felicidad de las mujeres. Somos un país mayoritariamente católico, pensar en la Biblia en relación al aborto implica que nos hagamos muchos cuestionamientos, afirmo Fray Julián Cruzalta, maestro en Teología Moral y Ecofeminista, miembro de la Cátedra UNESCO de Derechos Humanos de la UNAM.

En el conversatorio “El aborto y la Biblia; rompiendo estigmas”, el fraile Julián Cruzalta, acompañado de las psicólogas Elizabeth Ochoa y Jamil Márquez, ambas miembros del colectivo feminista oaxaqueño “Consejeras”, hablaron sobre la importancia de impartir conocimiento sobre la postura del aborto en torno a la Biblia. En México y la mayor parte de Latinoamérica, dado a nuestro contexto cultural, muchas veces se emite un juicio social desde una perspectiva religiosa hacia quienes deciden hacer uso de este derecho.

¿Qué pasa con el aborto en relación a la Biblia?



De acuerdo al Fray Julián Cruzalta, cuando hablamos de la Biblia, hablamos del lenguaje. Cuando hablamos de lenguaje, nos referimos a la capacidad humana para expresarse y comunicarse a través de diferentes sistemas de signos; oral, escrito o gestuales. El objetivo de este es transmitir un mensaje. El simbolismo por otra parte, es un movimiento literario que encuentra en la poesía un sendero perfecto para descubrir, a través de símbolos, una realidad oculta.

La Biblia hace uso del lenguaje simbólico, quiere decir que tiene capacidad para dar significado a la realidad que vemos y sentimos a través de su mensaje. La Biblia es una interpretación de la realidad desde una perspectiva pero no es la realidad. Las palabras y el lenguaje tienen la posibilidad de liberar u oprimir, el texto bíblico también, afirmó el Teólogo.

“El texto bíblico surge de una expresión de deseo por el vacío que sentimos las mujeres y los hombres, porque el mundo armónico no existe más que en nuestros sueños”, aseveró el también miembro de la Iglesia por la Paz y de la Organización de la Fraternidad Interespiritual.



La Biblia, es una colección de libros de distintas épocas; tenemos textos desde el 700 a.C. hasta textos del año 100 d.C, por lo tanto, es aún más complicado darle una sola interpretación, todo el mundo hará una interpretación parcial, dependiendo de sus propios saberes, culturas, época y contexto.

Recientemente, sobre todo hay mujeres que se dedican a la nueva hermenéutica (Técnica o arte que estudia la interpretación, traducción y explicación de la comunicación verbal o escrita) de la Biblia, utilizando la misma pero dándole una interpretación diferente.

“Yo fui formado en teología patriarcal, por hombres. En el transcurso de mi vida, hace cerca de 30 años, me topé con las feministas desde el punto de vista bíblico. Me empezaron a cuestionar y me di cuenta que para responder, mis saberes no bastaban, había algo que me faltaba. Descubrí que existía la hermenéutica bíblica de la sospecha con las mujeres, -sospecho que la interpretación que se ha dado a la Biblia es patriarcal-.”



La Biblia es un texto de diferentes interpretaciones, un libro de poesía.

Las mujeres, por su parte, han creado una hermenéutica de la sospecha bíblica, con un origen fundado desde la interpretación masculina, patriarcal y antropocéntrica (En el plano de la epistemología, doctrina que sitúa al ser humano como medida y centro de todas las cosas).

“Esto ha hecho mucho daño no sólo a la mujer, incluso a nuestros recursos naturales. Por ejemplo, en el libro del Génesis, somos parte de la creación divina pero las plantas, los animales y el agua son igual de importantes, son hijas e hijos de Dios. En la mirada antropocéntrica, el centro es la humanidad. El texto bíblico nunca dice eso,” aseveró Cruzalta.



“En el mundo patriarcal, la mala es Eva y la serpiente, Eva es la frágil. Esa es una interpretación y la peor que ha ganado terreno. Otra interpretación es que en la antigüedad, en las religiones primigenias la divinidad no era masculina sino femenina; esto cerca del año 50 o 60 mil a.C., en esa época no había dioses, todas eran diosas, con templo y culto,” añadió.

Quien usa a la Biblia para excluir y denigrar, está haciendo traición a la Biblia.”

Diversos grupos religiosos, sacan textos de su contexto. El teólogo explicó que para dar una interpretación a una línea se deben leer 20 páginas antes y 20 páginas después. Los fundamentalistas religiosos sobre todo, quieren un texto eterno que les diga a todos lo mismo, a hombres y mujeres, esto es imposible. No se deben leer citas bíblicas usadas para excluir y lastimar, necesitamos construir sentido, construir significado.



“Nos encontramos gente muy insensible para hacer la interpretación bíblica, utilizando los textos para amenazar. Esto es lo más común, textos para que la gente sienta que se va al infierno, que se va a morir. Es lo que vivimos en México y en toda América Latina, usar la Biblia para conminar, usar la Biblia contra la diversidad sexual, contra las mujeres que quieren disfrutar su sexualidad.”

Cada pasaje de la Biblia debería ser analizado desde su contexto, para poder llevarlo hasta la realidad de los sujetos actuales y sus posibilidades de cambio. Siempre desde la concepción humana que es constitutiva de cada uno de nosotros. “La realidad no es estática, el lenguaje tampoco, por eso los textos bíblicos no tienen una representación estática. Cada generación: sus angustias, sus miedos, sus sueños, sus esperanzas pueden buscar la respuesta en ese texto,” dijo.




El problema al leer textos bíblicos son las ideas preconcebidas

Pocas veces aparece la palabra aborto en el texto bíblico. En el libro Éxodo, en el cap. 21, versículo 22 al 23, los fundamentalistas hacen uso de estas líneas para conminar a la mujer, aquí la esposa es propiedad de su marido. Al abortar la esposa, el hombre debe pagar por el daño pero si la esposa muere, él también debería morir; esa es la interpretación patriarcal. La vida del feto se arregla con dinero pero la vida de la madre no. En ésta no dicen que existen derechos del no nacido. En hebreo la Biblia utiliza la palabra Helem, los fundamentalistas lo traducen como niño no nacido, realmente significa algo que no está acabado.

En el antiguo mundo griego había dos palabras para la palabra vida; Bios y Zoe, la primera es la que usan los fundamentalistas, una palabra abstracta impersonal, un sustantivo; “La Vida” este no remite a personas concretas de carne y hueso. Por otra parte, el segundo lo han preferido usar en referencia a la palabra zoo, coloquialmente, de animales, designa el acto de vivir; personal, un verbo activo, intransitivo.



Bios lo usamos para la vida humana, Zoe para los animales, esto no debería ser así. La segunda la usamos para los animales porque el acto de vivir, la diversidad y la vulnerabilidad, que implican fragilidad; no gusta debido a ideas preconcebidas pero en realidad esta reflejando la pureza de la personalidad individual. Es la palabra Zoe y no Bios la que se pone en labios de Jesús. En el Evangelio de Juan dice; - yo soy la verdad y la vida. El texto en griego no dice la vida en sustantivo, dice Zoe.

“Los fundamentalistas religiosos defienden un abstracto de la Biblia pero siempre la vida es personal; tienes que ver una historia, una mirada, un rostro, ahí se defiende la vida; luchando por derechos y libertades, no condenando. Dos mil años la iglesia ha defendido la libertad de conciencia otorgada por Dios, cada mujer en su libre albedrío decide ante Dios, y el aborto es un tema de libertad de conciencia,” concluyó el Teólogo Julián Cruzalta.