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Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

Algunos jarochos no quieren vacunas ni cubrebocas; temen conspiración

- No quieren ser “ratones de laboratorio” o que los obliguen a vacunarse contra el COVID

- Sin embargo, especialistas ya han descartado falsos mitos sobre vacunas y cubrebocas

Wilber Vzquez Veracruz, Ver. 26/09/2021

alcalorpolitico.com


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En la ciudad de Veracruz, un pequeño de personas se manifestó con cartulinas y panfletos para advertir por supuestos peligros de la vacunación antiCOVID, asegurando que no son antivacunas, pero tampoco “ratones de laboratorio”.

Desde el Zócalo, reiteraron no estar en contra de la vacuna sino que se está experimentando con la población, pues aseguran que los fármacos contra el Coronavirus se encuentran aún en “Fase III”, de prueba.

En trípticos que se pusieron a repartir a turistas que pasaban por el lugar, explicaban lo que denominaron el “plan de 12 pasos para crear una nueva normalidad totalitaria”.



La llamada asociación de “Mexicanos por la Verdad” manifestó su rechazo a la imposición del cubrebocas, a la obligatoriedad de la vacuna y de la exigencia del certificado para realizar ciertas actividades como trabajar.

Un veracruzano de nombre Ángel que acudió a la convocatoria, aseguró que cualquier fármaco debe cumplir con “siete fases” y las que se aplican para proteger contra COVID-19 apenas se ubican en la tercera.

“No debe de ser obligatoria la inyección, solamente para las personas que lo quieran hacer tienen la libertad para hacerlo, pero no tienen la libertad para imponernos sus creencias y desvaríos. (…) No es un movimiento antivacuna, es un movimiento prosalud precisamente, es una inyección en fase experimental y no estoy dispuesto a inyectarme y no estoy en contra de que la gente lo haga, sólo que no lo pidan obligatorio para que lo hagan conmigo”, dijo.



De acuerdo a Ángel, el certificado de vacunación contra COVID-19 representa un medio de control y expuso estar en su derecho de desobedecer al programa de vacunación.

Entre los mensajes que difundieron, se aseguraba sin algún sustento científico que usar cubrebocas puede ser peligroso pues "tapar la nariz provoca una baja concentración de oxígeno arterial; lo que produce hipoxia y alta concentración de dióxido de carbono en el cuerpo"

Además criticaban que apareciera un "misterioso virus" y en menos de un año se creará la vacuna "por 4 farmacéuticas y debemos tomarla bajo amenaza".



Vacunas ya pasaron pruebas; cubrebocas no son peligrosos

Cabe destacar que en México ya se han aprobado 8 vacunas después de “una revisión técnica científica, validando que cumple con los requisitos de calidad, seguridad y eficacia necesarios para ser aplicada”.

De acuerdo a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), hasta ahora se han avalado las dosis de Pfizer-BioNTech, AstraZeneca, CanSino Biologics, Sputnik V, Sinovac, Covaxin, Johnson & Johnson y más recientemente Moderna.



Tan sólo el aval a este último fármaco, destacan las autoridades, se suma a las ya otorgadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y más de 65 agencias de regulación sanitaria en el mundo.

Sobre el desarrollo de una vacuna, la Organización Panamericana de la Salud (OPS, afiliada a la OMS), explica que en realidad se pasa por una fase preclínica y las fases I, II, III, y IV —no hay una séptima fase—.

Con la fase III, “las pruebas son aleatorias y doble ciego, e involucran la vacuna experimental que se prueba contra un placebo (el placebo puede ser una solución salina, una vacuna para otra enfermedad o alguna otra sustancia). En general es el paso anterior a la aprobación de una vacuna”.



La fase IV, “son los estudios que ocurren después de la aprobación de una vacuna en uno o varios países. Estos estudios tienen como objetivo evaluar como la vacuna funciona en el ‘mundo real’. En general son los estudios de efectividad y también siguen monitoreando los eventos adversos”

Sobre los cubrebocas, especialistas han desmentido en numerosas ocasiones que su uso provoque un aumento en el nivel de dióxido de carbono que se respira, que cause hipoxia o reduzca el consumo de oxígeno. Es decir, usar cubrebocas es seguro y ha demostrado ser un método efectivo para reducir los contagios.