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¿Qué es el IPCC?

Jos Manuel Velasco Toro 29/07/2021

alcalorpolitico.com

El IPCC, por sus siglas en inglés, es el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático. Su objetivo es evaluar los conocimientos científicos derivados y relacionados con todo lo que tiene que ver con el cambio climático. Desde 1988, año de su creación, el IPCC ha dado un seguimiento puntual de todo conocimiento científico derivado del estudio de las causas, evolución y efectos que está teniendo el cambio climático en nuestro planeta Tierra. Este Grupo Intergubernamental de orden internacional es resultado de la suma de voluntad científica impulsada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Al evaluar continuamente la base científica que permite conocer la dinámica del cambio climático, se tiene una visión muy clara de su tendencia a nivel global, en las diversas regiones continentales y en los océanos, previendo así las repercusiones presentes con los riesgos futuros que se observa pueden ocurrir. El fin de esta permanente evaluación es proponer alternativas cuyas acciones estén encaminadas a reducir los efectos del cambio climático y adoptar estrategias que enfrenten las condiciones derivadas. Periódicamente el IPCC elabora y presenta un informe. Recientemente se dio a conocer el adelanto síntesis del sexto informe sobre cambio climático. Estos informes, a la fecha son cinco, se han elaborado con una periodicidad que ha variado entre cinco y siete años. El primero de ellos fue en 1990 y los subsecuentes se presentaron en 1995, 2001, 2007, 2014 y ahora el sexto se presentará en 2022. La información que han aportado ha sido clave para las negociaciones internacionales en materia de cambio climático, pues establecen observaciones derivadas de los datos científicos que, si bien no es preceptivo, si tienen rangos fundamentales para la toma de decisiones en el orden internacional y por cada gobierno de los países. Su base es de estricto orden científico y se entrega a los diversos gobiernos para que, con base en ese conocimiento, se asuman y lleven a cabo políticas que se encaminen a reducir las acciones causantes del cambio climático. A la par, dichos informes del IPCC permiten poseer conocimiento verás que apuntalan las negociaciones con todos los miembros de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), de las que México forma parte. Hay un aspecto que es importante señalar en relación con el IPCC: no es una instancia normativa de políticas públicas, sino una entidad que analiza y presenta proyecciones de cómo evoluciona el cambio climático y cuáles son las repercusiones esperadas de continuar aumentando la temperatura global. Corresponde a los gobiernos de cada país, en el marco de su normativa y el contexto de los acuerdos internacionales adoptados, promover la conciencia pública y realizar las acciones programáticas para desacelerar el incremento de los gases de efecto invernadero, la deforestación, la protección de la biodiversidad, el saneamiento del medio ambiente, cambios en patrones de consumo, transitar hacia una economía sustentable, saneamiento del agua, en fin, diversas acciones que deben ser realizadas e integralmente relacionadas para contribuir, cada cual desde su ámbito, a desacelerar el calentamiento global.

Ahora bien, ¿cómo funciona el IPCC? Los países miembros de la OMM y de la ONU pueden participar en el IPCC. Actualmente son 195 países los que tienen científicos representantes que integran al Grupo de Expertos, así como un conjunto elevado de científicos que también colaboran de manera voluntaria en la elaboración de los informes de evaluación. Para realizar la ardua labor de valoración, vista desde diversos ángulos, el Grupo de Expertos ejecuta su trabajo a través de tres grupos integrados por científicos en los campos correspondientes. Cada grupo elabora un Informe Especial, los que habrán de conformar el cuerpo del Informe General. El Grupo de trabajo I evalúa la base del conocimiento científico relacionado con el cambio climático; el Grupo de trabajo II analiza proyectivamente los impactos, la vulnerabilidad existente y las estrategias de adaptación posibles; el Grupo de trabajo III observa lo relacionado con mitigación del cambio climático. A estos tres grupos lateralmente se suma el Equipo especial que realiza inventarios por nación de gases de efecto invernadero. El desarrollo de los trabajos por grupo es riguroso, metódico y transparente, pues implica una labor científico-técnica para revisar todo reporte científico relacionado con causas y efectos del cambio climático. Este proceso lo realizan cientos de expertos que hacen una exhaustiva revisión en la que se compara, se analiza la veracidad de los datos y se relaciona la información científica existente antes de llegar a elaborar cada Informe Especial y, por tanto, el Informe Síntesis cuya redacción está a cargo de expertos que participan en cada uno de los Grupos de Trabajo. Una vez se tiene el borrador del informe Síntesis, se presenta a los distintos gobiernos de los países para que aporten sus observaciones. Concluido ese proceso, se redacta el Informe General que se presenta ante el pleno del CMNUCC. Así, se tiene que en el Grupo de trabajo I participan 234 científicos, una de ellas es de México perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Dra. Rut Cerezo Mota. En el Grupo de trabajo II que analiza los impactos, adaptación y vulnerabilidad, colaboran 330 científicos, de los cuales seis son de México: Luis Fernández-Carril (ITM), Cecilia Conde (UNAM), Mauricio Domínguez Aguilar (UAY), Gian Carlo Delgado Ramos (UNAM), Salvador Lluch-Cota (CIBN) y Roberto Sánchez-Rodríguez (ECFN). Por cuanto hace al Grupo de trabajo III, Mitigación del Cambio Climático, son 208 científicos de entre los que se cuentan tres mexicanos: Julio Díaz-José (ITNM), Ángel de la Vega Navarro (UNAM) y Antonina Ivanova-Boncheva (UABCS). En la redacción del sexto Informe del IPCC que será presentado en Ginebra, Suiza en septiembre de 2022, colabora el científico mexicano Roberto Sánchez Rodríguez (ECFN). Cada Informe del IPCC comprende una visión integral del cambio climático en la que están implicados el aspecto científico, los elementos tecnológicos, la dinámica socioeconómica y los planos culturales. Tal y como lo dejan claros los diversos informes. Desde 1950 se sabe que la influencia de la actividad humana estaba modificando el sistema climático y que el calentamiento global era inequívoco. En 2001, el IPCC señaló la posibilidad de cambios repentinos de la temperatura, aumento del nivel del mar, precipitaciones y fenómenos climáticos extremos. Luego, en 2007, el IPCC confirmó el aumento promedio mundial de la temperatura del aire y del océano, el deshielo generalizado de nieves y hielos, y el aumento promedio del nivel del mar. El Informe de 2015 no es nada halagüeño, pues en él se dejó muy claro que la “atmosfera y el océano se han calentado, los volúmenes de nieve y hielo han disminuido y el nivel del mar se ha elevado”. Del primero al quinto informe se pasó de la advertencia de la posibilidad a la contundencia de la verdad: el calentamiento global es inequívoco y sus efectos muy reales, tan reales que basta hacer un recorrido por las múltiples notas periodísticas que dan cuenta del deshielo de los polos, del derretimiento de glaciares, de sequías inusuales, de lluvias torrenciales destructivas, de ondas de calor persistentes, de incendios forestales, del aumento de desiertos oceánicos, del avance de la desertificación y más, mucho más. ¿Y qué hacemos? Mantenernos en la necedad de no creer, de suponer que todo es una ilusión y que la Ciencia en cuestión resolverá el problema, cuando el problema radica en la conducta depredadora antropogénica. Urge un cambio de paradigma capaz de transformar el actual patrón de vida, pues el futuro ya está aquí.