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Seccin: Estado de Veracruz

Trabajo titánico de especialistas para mantener al 100% el Acuario de Veracruz

Intervienen más de 50 colaboradores de diversas especialidades, como médicos veterinarios, biólogos, buzos especializados, voluntarios, entre otros

Cinthia Z??iga Veracruz, Ver. 25/06/2017

alcalorpolitico.com

El Acuario de Veracruz, es uno de los recintos animales más visitados del país por turistas nacionales e internacionales que disfrutan del atractivo visual y educativo que ofrece este inmueble.
 
No obstante, mantener en buen estado a lo más de tres mil ejemplares de 300 especies distintas, es una tarea titánica en la que intervienen más de 50 elementos de diversas especialidades, como médicos veterinarios, biólogos, buzos especializados, voluntarios, entre otros.
 
La misión fundamental de este recinto es mantener en óptimas condiciones a los animales mediante alimentación balanceada que pasa por un estricto control sanitario, además del tratamiento constante del agua para evitar que estas especies marinas enfermen.
 
Para dedicarse a la tarea de alimentación, cada especie animal cuenta con un especialista encargado de alimentarlos y asegurarse de que no presenten patologías o comportamientos extraños.
 
MANATIARIO
 
El médico veterinario Erick Grijalva, es quien se encarga de alimentar y cuidar a los 10 manatíes que viven en este recinto.
 
Diariamente, Erick junto con jóvenes que hacen prácticas, voluntariado o servicio social, atienden a estos mamíferos que consumen 135 kilogramos de verdura y fruta.
 
El especialista explicó que la tarea de alimentar a los manatíes y en general a todas las especies del acuario, es más compleja de lo que parece, pues mediante la alimentación se busca que el animal se distraiga, ejercite y aprenda a convivir con los veterinarios para revisarlos adecuadamente.
 
Mencionó que cuando los veterinarios alimentan a los peces, aves y mamíferos del acuario, la intención es estimular la actividad del animal para evitar el estrés que conlleva al vivir en un ambiente pequeño como las peceras de este acuario.
 
Señaló que la dieta de los manatíes está conformada por manzanas, peras, lechugas, pepinos y vegetales varios que son higienizadas para evitar que los animales entren en contacto con bacterias nocivas, pues al vivir en un sistema de agua inocua como la de las peceras, podrían enfermarse al comer algún vegetal o fruta que no esté desinfectado.
 
Estos alimentos se pican y separan por neveras con la porción correspondiente para cada manatí; cada uno consume un promedio de 20 kilogramos de vegetales y fruta al día.
 
Al momento de alimentar a los manatíes, Erick revisa las aletas, cara y cuerpo del mamífero mediante movimientos en el agua que los animales hacen mediante adiestramiento condicionado por comida lo que hace que el animal coopere en revisiones médicas sin estrés o miedo; gracias a este entrenamiento, los veterinarios pueden extraer muestras de sangre o hacer ultrasonidos periódicos a las hembras para checar si alguna está preñada.
 
Además de la alimentación, los manatíes son cepillados una vez a la semana para evitar acumulamiento de células muertas y alga.
 
Los manatíes pueden vivir de 30 a 40 años en vida silvestre, mientras que en cautiverio pueden vivir hasta 70 años; alcanzan una velocidad de nado de 30 km/h y pueden estar de 10 a 15 minutos bajo el agua antes de salir a respirar.
 
PINGÜINARIO
 
La veterinaria Cristina Ruiz junto con otros especialistas, se encargan de alimentar y supervisar el sano crecimiento de veinte pingüinos de Humboldt.
 
Explicó que diariamente, los pingüinos comen entre seis y 10 kilos de anchoveta peruana, alimento del cual exportan tres toneladas cada seis meses para garantizar el abasto de alimento para estas aves.
 
Explicó que al descongelar la anchoveta, cada pescado es revisado manualmente para garantizar que esté en buen estado y sea idóneo para el consumo de los pingüinos; los peces quebrados o en mal estado son desechados.
 
Cada espécimen tiene una bitácora donde diariamente se anota la cantidad de alimento que consumió, comportamientos extraños, muda de plumas, entre otras especificaciones.
 
La especialista mencionó que al igual que con los manatíes, el alimento se divide en porciones dependiendo de cada pingüino y se entrega por episodios a lo largo del día, pues los pingüinos hacen ejercicio y son revisados cada vez que se les da de comer.
 
Además de consumir anchoveta, los veterinarios elaboran paletas de pescado donde introducen una capsula de vitamina para que los animales tengan los nutrientes necesarios, además de que sirven como un juguete para los pingüinos pues lanzan y persiguen la paleta a lo largo del pinguinario hasta comerla.
 
DELFINARIO
 
Una de las áreas más atractivas del acuario es el delfinario, donde estos mamíferos sorprenden a los visitantes con acrobacias y su singular carácter, belleza e inteligencia.
 
Los biólogos David García, José, Yuriko, Óscar, Arturo, Roberto, así como buzos especializados, se encargan de mantener el delfinario en buenas condiciones y alimentar a los animales.
 
Los especialistas explicaron que diariamente elaboran raciones de capelin, arenque y calamar para alimentar a los cuatro delfines que en total consumen de 70 a 60 kilogramos de pescado.
 
Antes de elaborar las raciones alimenticias adecuadas para cada delfín, el molusco y pescado es revisado y lavado manualmente para garantizar el buen estado de la comida y la inocuidad del alimento.
 
El biólogo David García mencionó que durante la distribución del alimento, los delfines realizan una breve rutina en la que dan algunas vueltas en el agua y brincos para supervisar que el nado del animal sea normal o para detectar anomalías, golpes en el cuerpo, coloraciones extrañas o algún indicio de enfermedad.
 
A los delfines también les proporcionan tabletas vitamínicas dentro del cuerpo de los pescados con los que los alimentan.
 
Además del proceso de alimentación, diariamente los buzos especializados limpian las paredes del delfinario, sin importar las inclemencias climáticas, pues es fundamental que no haya moho o bacterias nocivas que puedan enfermar a estos mamíferos.
 
PECES DE AGUA DULCE, SALADA Y TIBURONARIO
 
Los peces de agua dulce, salada y los tiburones del acuario, son alimentados por los veterinarios y biólogos Julio Herrera, Ramón Martínez y Raúl Marín quienes se encargan de alimentar a estas especies.
 
Estos animales marinos son alimentados con una dieta a base de filetes de tilapia, camarón y otro tipo de filetes de pescado dependiendo de cada especie.
 
Las porciones se distribuyen los lunes, miércoles y viernes, aunque las especies pequeñas comen todos los días pelets o artemia, que es un crustáceo diminuto cultivado en este recinto.
 
Cada especie tiene una dieta y porción especial conforme a sus necesidades alimenticias, pero el procedimiento de selección de pescado descongelado, lavado y preparado de las porciones se realiza con estricto control sanitario.
 
Hay especies, como las rayas, que necesitan consumir camarón picado en trozos muy pequeños, al igual que otros peces de tamaño mediano o pequeño, por lo que el procedimiento de preparar las porciones es meticuloso.
 
Los peces de agua dulce y salada, así como morenas y crustáceos, reciben el alimento desde arriba de las peceras, donde los especialistas arrojan los trozos de carne, artemia viva o pelets para alimentar a los animales que se abalanzan con avidez sobre la comida que flota en el agua.
 
Mientras que los tiburones son alimentados directamente en la boca mediante una especie de arpón sin filo para que todos los animales consuman la porción que necesitan y no dejen sin comer a los tiburones pequeños; los veterinarios introducen pastillas vitamínicas a los trozos de pescado que se les entrega a los tiburones para garantizar la nutrición completa del espécimen.
 
LABORATORIO DE ALIMENTO VIVO
 
Uno de los departamentos más interesantes del Acuario es el laboratorio de alimento vivo, donde biólogos y acuicultores crían artemia, microalga, gusanos e insectos que sirven como alimento para peces, aves y mamíferos.
 
La bióloga Guadalupe Campos Bautista, lleva 16 años a cargo de esta área y junto con el acuicultor Jair Omar Lucho Carrillo y el biólogo residente Alejandro Salazar Domínguez, se encargan de cultivar artemia.
 
El proceso de cultivo y reproducción de artemia, que es un crustáceo muy pequeño, empieza con la hidratación de la artemia que importan desde Estados Unidos.
 
Luego de hidratar las pequeñas capsulas de donde brota este crustáceo; se espera de 17 a 30 días a que éstas eclosionen y crezcan a un tamaño idóneo para poder alimentar a otras especies del acuario.
 
Cada gramo de artemia contiene 643 de estos diminutos crustáceos que son contados por los especialistas y además de servir como alimento, los cuerpos de estos animales son usados como vectores para dar medicamento o vitaminas a peces pequeños que se encuentren enfermos.
 
El proceso para usar una artemia como vector, es alimentarlas con medicamentos o verduras específicas, posteriormente se les proporciona este alimento vivo a los peces y mediante su ingesta absorben los medicamentos.
 
Diariamente se distribuyen 300 gramos de artemia para alimentar a peces chicos del acuario; en este laboratorio también se cultivan tenebrios que son pequeños gusanos con los que se alimenta a reptiles, aves y peces.
 
Estos especialistas también cultivan pulgas de mar, copépodos, 32 cepas de micro algas de agua salada y cinco cepas de agua dulce, microgusanos y otro tipo de microorganismos utilizados para alimentar a las especies marinas que lo necesiten en el acuario.
 
NUTRIAS
 
Además de ocuparse del manatiario, el médico veterinario Erick Grijalva se encarga de alimentar a las siete nutrias del acuario, quienes consumen entre 800 a 900 gramos de carne de pollo, tilapia y croquetas diariamente.
 
El especialista explicó que alimentar a estos mamíferos es complicado pues en ocasiones se ha confiado de estos animales conocidos como “perros de río”, y los han mordido al querer consumir el alimento que les proporcionan.
 
Detalló que las nutrias son animales fuertes y de carácter fuerte, que pueden vivir de 12 a 15 años en cautiverio.
 
Al igual que a las otras especies, las raciones que se le proporcionan a las nutrias se distribuyen por episodios a lo largo del día, además de que también están parcialmente entrenadas para revisar sus cuerpos, patas y cabeza cuando se les da alimento, y así detectar síntomas extraños o alguna enfermedad.
 
SUPERVISIÓN PERMANENTE
 
Además de alimentar a los animales y garantizar que las peceras están limpias y en buen estado, los especialistas hacen guardias de 24 horas para tener chequeo permanente de los animales y así atender alguna necesidad o emergencia que se presente para garantizar el sano desarrollo de estos animales marinos en cautiverio.
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