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Desde el 4 de mayo

Violación en guardería del DIF puede ser injusticia a un policía

En el CADI de Xalapa hubo una supuesta violación a un niño de cinco años, aunque se castigó al presunto responsable, maestros y padres de familia aseguran que nunca se cometió el delito

Norma Trujillo B?ez Xalapa, Ver. 24/06/2007

alcalorpolitico.com

Tras una denuncia ante el Ministerio Público el pasado 4 de mayo por una supuesta violación a un menor de 5 años al interior del Centro Asistencial de Desarrollo Infantil (CADI) del DIF Estatal contra el policía de la institución Rufino Crisanto Concepción de 63 años de edad, padres de familia y algunas maestras de la institución defienden al presunto responsable argumentando que se está cometiendo una injusticia.

El expediente guardado con hermetismo acusa a Crisanto Concepción, quien se ha encargado desde hace 15 años a vigilar la entrada del CADI, como responsable de los delitos violación y abuso erótico sexual contra un niño que asistía a esta guardería; el uniformado es dependiente de la Subsecretaría de Seguridad Pública y no sólo fue inhabilitado por cinco años por la Contraloría del Estado, sino que ahora se encuentra preso en el penal de Pacho Viejo.

El juicio promovido por la procuradora de la Defensa del Menor, la Familia y el Indígena, Esmeralda Domínguez Verónica y Francisco Naredo Galindo, enfrenta inconsistencias, pues se le acusa de violación pero el dictamen médico de la Dirección de Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) elaborado el 4 de mayo con oficio 273, el menor no fue violado sexualmente: “el área corporal externa sin lesiones en este momento; examen proctológico: ano íntegro. Sin signos de coito y sin signos de enfermedad venérea en este momento”.

Aunque el resultado de la valoración psicológica del niño, realizada por el psicólogo Edgar Esteban Hernández López, de la Procuraduría de la Defensa del Menor, la Familia y el Indígena y de la psicóloga, Leticia Rebolledo Rojas, de la PGJ, coinciden en que le menor tiene una alteración emocional leve y detalló la supuesta agresión sexual por parte del policía.

Además de la declaración sobre el abuso sexual del pequeño, posteriormente, declaró también que el policía también violó a otros siete compañeros más de los cuales dio sus nombres, sin embargo, los demás niños no señalaron al supuesto violador, negaron los hechos, por lo que no hubo ninguna otra denuncia.

“Eso nunca pasó”, aseguró una de las maestras, luego de terminar sus clases, otra de ellas explicó que los baños están frente a la dirección y que no había manera de que el policía pasara tanto tiempo sólo con los niños, “siempre estaba en su lugar, no iba a otras áreas de la guardería, debe hacerse justicia y darse a conocer este caso, el niño se contradijo mucho en sus acusaciones, primero dijo que la supuesta violación fue en el baño, luego dijo que en la explanada, pero los policías nunca bajan, siempre estaban en la puerta”, secundaron unas mamás quienes junto con profesoras prefirieron no revelar su nombre por temor a represalias de la directora.

“Nosotras confiamos mucho en don Rufino, tenía mucho años aquí, él sí garantizaba la seguridad de los niños, no dejaba pasar a nadie al kinder, incluso a los padres les pedía una credencial para poder recoger a los niños. Ahora ya entra cualquiera y nuestros hijos están más inseguros”, agregaron los padres de familia, el policía Rufino Crisanto es “inocente, él era muy serio y respetuoso con los niños. Mi hija lo aprecia mucho incluso lo saluda de beso, pero él siempre guarda su distancia con los niños. La mayoría de los padres de familia firmamos una carta de apoyo en la que manifestamos que él no tiene ninguna responsabilidad en la supuesta violación”.

En esta voz anónima y colectiva otro padre de familia agrega “nadie cree que en la versión de que violó al niño, ni las maestras, esto es derivado de los problemas personales que tiene la señora María Cruz, madre del niño. Hubo presiones y línea de arriba para perjudicar al señor, aún no nos queda claro por qué, lo que sí sabemos es que la madre del niño que supuestamente fue violado se molestaba en ocasiones con el policía, ya que luego no traía la credencial para recoger a su hijo, Él es una buena persona, lo conocemos de muchos años, no tuvo hijos pero adoptó a unos niños y ahora es abuelo”.

Finalmente Francisco Alain García Landa, candidato a Doctor en Derecho por la Universidad de Almería, España, hizo un análisis del expediente jurídico del caso, señaló que hay incertidumbre jurídica, “al policía se le acusa del delito de violación cuando las investigaciones periciales concluyeron que el menor no fue violado sexualmente, el dictamen se hizo muy rápido y no permitió valorar todas las pruebas en su conjunto. Se le acusa de violación y abuso erótico sexual, el primero no se comprobó científicamente, aunque el segundo sí, ya que hubo una alteración emocional leve.”

El abogado precisó “el derecho penal es matemático, las pruebas científicas son las que ayudan a comprobar el cuerpo del delito, de lo contrario no hay certeza jurídica sobre las imputaciones que se le hacen a determinada persona, independientemente de que el agente del Ministerio Público pueda iniciar una investigación ministerial por violación y abuso erótico sexual el juez tiene la oportunidad de variar el delito si es que éste considera que no existen las pruebas suficientes para sostener la imputación del delito de violación.”
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