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Sección: Vía Correo Electrónico

ESPACIO CIUDADANO

En torno al Clásico de Otoño

Jorge E. Lara de la Fraga. 07/11/2012

alcalorpolitico.com

Un saludo a la familia Tejeda Lozada, de Huatusco, Ver., practicante y admiradora del deporte de la “pelota caliente”.

Sobre el beisbol de alto nivel competitivo, sobre las ligas mayores, se ha escrito mucho y se seguirá escribiendo. Más aun, el interés de los fanáticos y conocedores del singular deporte se centra en las llamadas “Series Mundiales”, cuando se enfrentan las dos escuadras finalistas de las Ligas Americana y Nacional para disputar el máximo gallardete del entretenimiento de los lanzamientos, de los batazos y de las bases alrededor del emblemático “diamante”. A la distancia se rememoran las hazañas de grandes exponentes que se lucieron en esos últimos juegos de la temporada, de los sublimes lances para anotar carreras o de jugadas claves para ponchar adversarios, sin dejar de lado marcas históricas de pitcheo o de bateo, así como algunos inmortales de esos desafíos como Babe Ruth, Ty Cobb, Ted Williams, Cy Young, Jackie Robinson, Roberto Clemente, Johnny Bench, Willie Mays, Michey Mantle, Hank Aaron y Roger Clemens.

En esta ocasión quiero referirme a 3 Series Mundiales que particularmente me impactaron. En principio, esa memorable contienda que protagonizaron los Yankees y los Piratas en el año de 1960, cuando yo cursaba el primer grado profesional en la BENV. Los neoyorquinos eran favoritos sobre los de Pittsburgh, pues contaban con poderosos toleteros como Mantle, Maris, Berra y Richardson, además de que históricamente habían sido vencidos los Piratas por los Mulos de Manhattan en la serie de 1927. Sólo que las cuestiones se pusieron dramáticas en ese 1960 y se tuvo que llegar a un séptimo juego para determinar al triunfador. Los dos equipos arribaron empatados a nueve carreras en la novena entrada y la culminación llegó de manera sorprendente. Bill Mazerosky, bateador emergente de la escuadra piratesca, al primer envío del lanzador Ralph Terry bateó un poderoso jonrón ante la mirada atónita de todos los concurrentes en ese pletórico estadio. Los máximos ganadores, los orgullosos Yankees de Casey Stengel, fueron doblegados por los aguerridos peloteros de Pittsburgh.

Otra Serie Mundial inolvidable fue la de 1969, donde se vieron las caras y los guantes las novenas de los Orioles de Baltimore y la de los Mets de Nueva York, cuando las apuestas favorecían plenamente a los representantes de la “Tierra de las Oropéndolas” ante un supuesto débil conjunto que había terminado la temporada regular a nueve juegos del primer lugar. El “equipo cenicienta” de la Gran Manzana, los Mets, a los ojos de los expertos sería fácil presa de los vigorosos Orioles; sin embargo, ese memorable año el manejador de los metropolitanos, Gil Hodges, los encauzó a la cima mediante el esfuerzo de todo el equipo, de su pitcheo y de las atrapadas insólitas de Ron Swoboda. Esa confrontación final tuvo su epílogo en un séptimo juego de alarido y fue cuando los increíbles Mets se agenciaron el laureado trofeo.

En el año de 1975, en una Serie Mundial “pasada por agua” y desarrollada entre truenos y centellas meteorológicas, contendieron fragorosamente los Rojos de Cincinatti contra las Medias Rojas de Boston, efectuándose a lo largo de 7 encuentros jugadas de antología tanto a la ofensiva como a la defensiva. Empatados a 3 juegos por bando se llegó al séptimo encuentro, mismo que fue vibrante de principio a fin. Se impuso finalmente la escuadra de los Rojos de Cincinatti, bajo la batuta de Sparki Anderson y con la consabida entrega de jugadores estelares como Pete Rose, Joe Morgan, Ken Griffey, Tony Pérez y César Jerónimo.

Antes de culminar este comentario, deseo manifestar a los lectores que algunos beisbolistas mexicanos tuvieron la oportunidad de participar en las referidas Series Mundiales; por el momento recuerdo a dos de ellos, a Beto Ávila (Indios de Cleveland) y a Fernando Valenzuela (Dodgers de Los Ángeles), mismos que brillaron con luz propia en esos grandes escenarios. Así mismo dejo constancia que los dos equipos de Grandes Ligas que han ganado más Series Mundiales son los Yankees de Nueva York, con 27 gallardetes y los Cardenales de San Luis, triunfadores en 11 ocasiones.
JELF/halt

Atentamente

Profr. Jorge E. Lara de la Fraga.
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