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Sección: Estado de Veracruz

Jóvenes de comunidades indígenas también tienen derecho a la educación

-Coordinador de la organización Maíz del municipio de Soteapan resalta que la educación es costosa y no ofrece carreras adecuadas

?ngeles Godoy Morales Xalapa, Ver. 12/10/2011

alcalorpolitico.com

“De 500 jóvenes que salen de nivel medio o bachillerato tan sólo 10 tienen acceso a continuar una carrera universitaria Nuestros jóvenes tienen el derecho a la educación, pero no tenemos la posibilidad de darles estudios a nuestros hijos”, declaró Julio César Primo Pascual, coordinador de la organización Maíz del municipio de Soteapan.

En conferencia de prensa, señaló que la educación para los jóvenes de comunidades indígenas muchas veces no es accesible, no sólo por el costo, sino por las distancias. Así también mencionó que el gobierno sólo ofrece opciones que a ellos no les sirve para su desarrollo.

Precisó que la educación es carísima, ya que el costo de la inscripción va de 500 a 2 mil 500 pesos lo cual representa un gasto que no pueden pagar. Aunado, está la situación que tienen que trasladarse a otras ciudades para estudiar y se encuentran con que son escuelas de paga que tampoco pueden costear.

“No están preparando a los jóvenes para nuestros servicios. Necesitamos médicos. La Universidad Veracruzana tiene dos carreras en la zona náhuatl sólo tiene a la USBI que le llaman, ofreciendo tres carreras: gestión intercultural, desarrollo sustentable, pero necesitamos también ingenieros agrónomos, alguien que sepa de cómo asesorarnos en cuanto a la tierra que se está acabando por ejemplo con los famosos agroquímicos”.

Expresó que esto también obliga a que los jóvenes emigren y dejen sus tierras buscando nuevas opciones, “se van alrededor de 200 jóvenes al mes a lugares como Sonora, Sinaloa, Baja California. Tienen la ilusión del sueño americano, pero lo poco que les pagan en los estados del norte no les da para saltar a Estados Unidos”.

Contó el caso de un vecino que se trasladó a Estados Unidos que sólo regresó con mil quinientos pesos. Resaltó que esto ocurre en la Sierra de Santa Martha.

“Pareciera que nos estamos en el encuentro entre dos mundos, con los que tienen y los que no tenemos. Todos tenemos derecho a la educación, a la salud y a la alimentación”.

Concluyó diciendo que esta situación de no acceso a la educación obliga a los jóvenes a madurar muy rápido porque se casan y no encuentran empleo para sostener a una familia. La edad promedio para que contraigan matrimonio oscila entre los 15 y 17 años.