El desplome de un Cessna Citation 501 en la zona serrana de Ixtlán del Río dejó 2 personas fallecidas y abrió una investigación sobre las causas del accidente, luego de que la Fiscalía General del Estado de Nayarit informara que la aeronave era utilizada por el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero.
El accidente ocurrió el domingo 4 de octubre, después de que el avión despegara del Aeropuerto Internacional “Amado Nervo”, en Tepic, con destino a Aguascalientes. El Gobernador no viajaba a bordo. Los fallecidos fueron identificados como el piloto Óscar Quezada y el copiloto Ángel Ricardo Granados Vargas.
Este miércoles 7, el periódico
Reforma informó que la ruta del avión era de Tepic hacia Aguascalientes, “presuntamente para recoger a la hija del mandatario que estaba en tierra hidrocálida”.
La aeronave corresponde a un Cessna Citation 501, con matrícula XB-BAR. Registros especializados identifican como operador a la empresa CABJE, S.A. de C.V., por lo que uno de los puntos que deberá esclarecerse es bajo qué condiciones el mandatario estatal utilizaba el avión.
La relación con Navarro Quintero cobró relevancia después de que la Fiscalía estatal informó que el Gobernador utilizaba la aeronave y que durante investigaciones contra presuntos integrantes de grupos delictivos fueron asegurados teléfonos celulares que contenían información relacionada con sus vuelos.
A partir de esos datos, la Fiscalía señaló que no podía descartarse que el accidente estuviera relacionado con un posible intento de atentado contra el mandatario, aunque también se mantenían abiertas otras hipótesis. Hasta ahora, sin embargo, no existe una conclusión oficial que determine que la aeronave fue derribada o que el accidente haya sido provocado deliberadamente.
Este miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el Gabinete de Seguridad no cuenta con información que relacione el hecho con una amenaza contra el Gobernador. Señaló además que el reporte que recibió apuntaba a un desperfecto de la aeronave.
La diferencia entre ambas posiciones mantiene abierto uno de los principales puntos de la investigación: determinar si el desplome obedeció a una falla técnica, condiciones relacionadas con el vuelo o alguna intervención externa.
Otro aspecto pendiente de esclarecer es la relación administrativa y económica entre el Gobernador, el operador de la aeronave y el vuelo que terminó accidentándose.
También deberá establecerse quién solicitó el traslado hacia Aguascalientes, quién cubrió su costo, cuál era el propósito del viaje y quién estaba previsto que utilizara el avión.
Mientras continúan las investigaciones, el caso permanece bajo análisis de las autoridades competentes para determinar tanto las causas del accidente como las condiciones en que el gobernador de Nayarit utilizaba la aeronave.