Caracterizados como xoloitzcuintles, estudiantes de la Facultad de Artes de la Universidad Veracruzana (UV) recorrieron este viernes las calles del centro de Xalapa para representar las jornadas de búsqueda de personas desaparecidas y el dolor de las familias que aún esperan encontrarlas.
Algunos avanzaron en cuatro patas, imitando a los perros rastreadores, mientras otros acompañaron la caravana con aullidos, cantos y flores. La intervención artística partió de las instalaciones de la facultad, atravesó el parque Juárez, donde los jóvenes realizaron una representación, y concluyó en la Plaza Lerdo, ante integrantes de colectivos de búsqueda.
A lo largo del recorrido, los universitarios escenificaron distintas etapas de la búsqueda de personas desaparecidas, desde el rastreo de terrenos y la localización de posibles indicios hasta la incertidumbre que enfrentan las familias. La figura del xoloitzcuintle sirvió para representar a los perros que participan en labores de rastreo.
Detrás de la puesta en escena estuvieron los testimonios de madres buscadoras que, semanas antes, habían compartido sus experiencias con los alumnos por invitación de una docente de la Facultad de Artes.
María Elena Gutiérrez, integrante del colectivo Buscando a Nuestros Desaparecidos y Desaparecidas Veracruz, explicó que aquel primer encuentro permitió a los estudiantes conocer las labores que realizan las familias para localizar a sus seres queridos.
Posteriormente, los universitarios las invitaron a presenciar la interpretación artística de sus historias. "Ahora montaron todo este escenario, que son de varios capítulos de cada contingente de salón, que tiene que ver con eso, ¿no? Con el sufrimiento, con la búsqueda. Hacen una representación de lo que nosotros como buscadoras se sigue haciendo", relató.
Entre las escenas, Gutiérrez reconoció procedimientos que ella misma realizó durante sus jornadas de búsqueda. Recordó cómo introducía una varilla en la tierra, la retiraba para identificar posibles indicios y excavaba con la esperanza de encontrar respuestas. "Yo lo hice desde meter una varilla, luego sacarla, olerla, escarbar, llorar", recordó al describir una experiencia que, señaló, los estudiantes consiguieron trasladar al lenguaje artístico.
Es exponer una realidad, afirman
La mujer consideró que estas expresiones permiten acercar a la sociedad a una realidad que las familias enfrentan desde hace años y que no se limita a las marchas o a las exigencias dirigidas a las autoridades. A su juicio, la participación de los universitarios también representa una forma de preservar la memoria de las víctimas y evitar que sus historias queden relegadas al olvido. "Tenemos que tener confianza en la juventud porque no queremos que se olvide, no queremos que nuestros desaparecidos también desaparezcan del corazón o de la memoria", expresó.
Gutiérrez sostuvo que la búsqueda de personas desaparecidas continúa recayendo en buena medida sobre las familias y cuestionó la respuesta de las instituciones encargadas de su localización. También responsabilizó al Estado por las desapariciones que denuncia su colectivo y reclamó la falta de justicia para quienes siguen sin conocer el paradero de sus seres queridos.
"Es importante porque no se tienen que olvidar que hay desaparecidos. Y que fue el Estado, que son desapariciones forzadas porque fue el Estado y que hasta este momento no hay justicia y nuestros desaparecidos siguen desaparecidos", manifestó.
La integrante del colectivo destacó que llevar estas historias a los espacios públicos permite que otras generaciones conozcan lo que significa buscar a un familiar y comprendan las dificultades que atraviesan quienes realizan esa labor. En la Plaza Lerdo, los estudiantes se encontraron con las madres buscadoras que habían compartido sus testimonios durante la preparación de la actividad. El recorrido cerró así un proceso que comenzó en las aulas universitarias y terminó en las calles de Xalapa, donde las experiencias de las familias fueron representadas mediante el arte.