La “pera” de Pemex que se ubica en la colonia Benito Juárez, manzana de la discordia entre vecinos durante los últimos días por un asunto de invasión, es considerada además como una bomba de tiempo.
De acuerdo a lo que señalaron los mismos habitantes de la colonia Benito Juárez, en el terreno ubicado en la calle Emiliano Zapata esquina con Justo Sierra se encontraba un pozo petrolero, mismo que fue abandonado desde hace varios años.
Al hacerse formal la petición de los vecinos para que este lugar funcionara como un parque infantil, Pemex procedió a cimentar el pozo (verter toneladas de cemento al interior), aunque no fue desfogado y podrían haber quedado acumulados gases explosivos y tóxicos.
Pemex hace dos años a un costado de la “pera” excavó una zanja, donde vertió desechos del mismo pozo en lugar de enviarlos a una celda de confinamiento, además de que tapó la zanja con toneladas de desechos sólidos.
Los vecinos temen que ahora que maquinaria pesada ha estado removiendo la tierra, queden al descubierto estos desechos peligrosos, además de que piden que el suelo sea analizado por la paraestatal en un estudio de factibilidad de uso de ese terreno.
Pues en caso de que la tierra se encuentre contaminada con desechos del mismo pozo y que en este lugar se construya el parque infantil, los menores podrían quedar expuestos a sustancias cancerígenas y altamente tóxicas.