José Alberto Flores Hernández, quien renunció a su cargo como asistente en el Congreso de Veracruz, denunció mediante un video publicado en sus redes sociales que entregaba parte de su salario a la secretaria particular de la Diputada con la que trabajaba, bajo el argumento de tener que pagar a colaboradores que no figuraban en la nómina del Congreso de Veracruz.
Aunque en la grabación no mencionó directamente a la legisladora, Flores Hernández aparecía como personal de confianza adscrito al equipo de Dorheny García Cayetano, de MORENA, y tenía registrada una percepción bruta de 41 mil 526.66 pesos.
El excolaborador afirmó que recibía depósitos de poco más de 20 mil pesos y que, de esa cantidad, entregaba 14 mil 700 pesos a la secretaria particular de una Diputada. “Yo le daba 14 mil 700 y me quedaba con lo que me correspondía”, relató. Según su versión, le explicaron que los recursos eran utilizados para pagar a personas que prestaban servicios al equipo legislativo sin estar incorporadas a la nómina.
Flores Hernández señaló que aceptó el esquema porque, antes de ser contratado como personal de confianza, también había recibido pagos fuera de nómina. Dijo que supuso que el dinero retenido a los trabajadores formalmente contratados se distribuía entre otros integrantes del equipo. El exasistente sostuvo que las entregas continuaban durante los periodos vacacionales, cuando el Congreso adelantaba 2 quincenas a sus empleados. En esos casos, indicó, entregaba 29 mil 400 pesos, equivalentes a 2 pagos de 14 mil 700 pesos. “Ese dinero, ¿a dónde se va? Para mí es desvío de recursos, la verdad. Lo iba a denunciar”, expresó en el video difundido desde sus cuentas personales, el cual posteriormente borró.
Flores Hernández no precisó cuánto tiempo realizó esas entregas, cuántas personas participaban en el esquema ni quién determinaba las cantidades que debía proporcionar.
Renunció a su puesto
El excolaborador realizó la acusación después de renunciar al cargo. En su mensaje explicó que su salida estuvo precedida por diferencias sobre su desempeño y por el trato que recibía dentro del equipo de la Diputada, cuyo nombre evitó mencionar directamente.
“Yo trabajaba en el Congreso del Estado ahora ya no. Me tocó trabajar con una diputada que es candil de la calle y oscuridad en su casa. A lo mejor ya sabrán quien o a lo mejor no, no voy a mencionar nombres”, dijo.
Entre sus funciones, detalló, estaban la administración de redes sociales, la elaboración de diseños, la toma de fotografías y la edición de imágenes de la legisladora. También afirmó que eliminaba comentarios contra la Diputada, bloqueaba cuentas que publicaban críticas y atendía los mensajes dirigidos a sus perfiles digitales. “Yo le evitaba los mensajes de odio, todos los comentarios que le ‘tiraban, porque le ‘tiran’ mucho, demasiado, yo los eliminaba, bloqueaba gente”.
Flores Hernández sostuvo que las diferencias aumentaron cuando la Legisladora afirmó que podía realizar por sí misma las tareas de comunicación, fotografía, diseño y manejo de redes sociales. “La morra dice que ella puede hacer lo que yo hago en el sentido de comunicación, de redes, de fotos, de diseño”, recordó al explicar el momento en que decidió separarse del equipo.
El exasistente reconoció que cometió errores durante su relación laboral. Entre ellos mencionó la pérdida de una cámara fotográfica que utilizaba para realizar sus funciones. Añadió que, después de extraviar el equipo, le plantearon firmar pagarés para cubrir el costo de la cámara y de un teléfono celular. Flores Hernández consideró que las cantidades reclamadas superaban el valor de ambos objetos.
Según su relato, le pretendían cobrar hasta 80 mil pesos mediante documentos por distintas cantidades. Esa controversia, afirmó, influyó en su decisión de conservar información sobre las entregas de salario. El excolaborador aseguró que dispone de evidencias que podría presentar si se intentara obligarlo a pagar las cantidades reclamadas, aunque no especificó en el video en qué consisten esos elementos.
También señaló que había considerado denunciar el presunto manejo de recursos, pero condicionó esa posibilidad a que continuara el conflicto por la cámara y el teléfono. Flores Hernández afirmó que no fue despedido y que él tomó la decisión de renunciar. Según su versión, permaneció durante un periodo en el puesto pese a las diferencias porque le pidieron continuar con sus funciones. “Me sentía cómplice de corrupción y por eso dije: ‘Ya me voy’”, declaró al referirse a las razones de su salida.
En el video, el exasistente cuestionó las prácticas laborales dentro de algunos equipos legislativos y pidió a quienes enfrenten situaciones semejantes documentarlas y acudir ante las autoridades.