El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este martes la presión sobre Irán al advertir que “una civilización entera morirá esta noche” si Teherán no acepta un acuerdo antes de la hora límite fijada por Washington.
La declaración fue difundida por el propio mandatario en Truth Social y retomada por agencias internacionales. El plazo vence a las 20:00 horas de Washington, equivalente a las 00:00 horas GMT del miércoles.
“Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que suceda, pero probablemente ocurrirá”. En la misma publicación añadió que, tras un “cambio de régimen completo y total”, todavía podría ocurrir “algo revolucionariamente maravilloso”, y remató con “¿Quién sabe?”.
La exigencia central de la Casa Blanca ha sido que Irán acepte un acuerdo en los términos planteados por Trump. Entre las condiciones mencionadas por el presidente estadounidense se encuentra la renuncia de Irán a poseer un arma nuclear, punto que ha señalado como requisito central para evitar una orden de ataque.
Cuando fue cuestionado por periodistas sobre las condiciones exactas del acuerdo que exige Washington, Trump respondió: “Un acuerdo que sea satisfactorio para mí”.
En declaraciones previas, el mandatario estadounidense ha mencionado que las fuerzas armadas de su país podrían atacar infraestructura estratégica iraní en caso de que no haya un arreglo. Entre los objetivos señalados ha mencionado puentes, centrales eléctricas y otras instalaciones.
El ultimátum coincide con una etapa de presión política y militar por parte de Washington para que Teherán acepte las condiciones planteadas por la Casa Blanca. En distintas intervenciones públicas, Trump también ha señalado que la situación podría marcar el fin de lo que describió como “47 años de extorsión, corrupción y muerte”.
“Lo sabremos esta noche, uno de los momentos más importantes en la larga y compleja historia del mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte, finalmente llegarán a su fin”, escribió en su publicación.
En el mismo mensaje, el presidente estadounidense concluyó con una referencia dirigida a la población iraní: “¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!”.
Mientras se acerca la hora límite establecida por Washington, funcionarios estadounidenses han señalado que continúan las conversaciones diplomáticas. Desde Budapest, el vicepresidente JD Vance declaró que se esperan negociaciones intensas en las próximas horas, aunque advirtió que el gobierno de Estados Unidos dispone de herramientas adicionales que aún no han sido utilizadas.