Al reconocer que Veracruz es una de las entidades con mayor carga financiera en el país, la gobernadora Rocío Nahle García aseguró que su administración cambiará la estrategia para reducir la deuda pública y defendió el proceso mediante el cual se eligió a BBVA para la reestructuración de créditos.
“Veracruz es el estado más endeudado y nosotros vamos a desendeudar. Nuestra política financiera va a ser distinta”, afirmó, al detallar que la decisión no fue discrecional, sino resultado de un proceso de comparación entre instituciones bancarias.
La mandataria explicó que, al inicio de su administración, convocó junto con la Secretaría de Finanzas a todos los bancos con los que el Estado mantiene deuda, entre ellos Banorte, Banamex, Banobras y BBVA, con el objetivo de plantearles una reestructura bajo mejores condiciones. “Les dijimos: tenemos todo esto con ustedes y queremos su mejor opción sobre la mesa. Tienen 48 horas”, relató.
De acuerdo con Nahle García, cada institución presentó propuestas por escrito y fue BBVA la que ofreció las condiciones más favorables para el Estado. “Para mi sorpresa, porque yo no trabajaba con ellos, fueron los que dieron la mejor opción. Les dije: con ellos va”, sostuvo.
Aclaró que este mecanismo está permitido por la Ley y no requirió un proceso de licitación tradicional, ya que se trató de una negociación directa con las instituciones acreedoras, bajo un esquema que calificó como “tipo mercadeo”.
En cuanto a los cuestionamientos sobre la necesidad de autorización del Congreso al pasar parte de la deuda de un banco de desarrollo a una institución privada, la Gobernadora fue enfática en señalar que no era necesario. “No”, respondió, al indicar que los términos de los créditos originales no fueron modificados en ese sentido.
También rechazó que se haya alterado la fecha de vencimiento de los compromisos financieros. Explicó que cada crédito mantiene su plazo original, con fechas que varían entre 2028, 2030 u otros años, dependiendo del contrato. “Cada documento tiene una fecha y esa fecha no se movió”, afirmó.
Respecto al destino de los recursos que podrían liberarse con la reestructura, Nahle García señaló que será la Secretaría de Finanzas la que determine su aplicación, en función de la planeación estatal, aunque dejó en claro que el objetivo central es reducir la carga financiera y mejorar las condiciones del endeudamiento.
Reiteró que la información sobre la reestructura es pública y se encuentra disponible a través de la Secretaría de Hacienda, al tiempo que insistió en que su administración busca sanear las finanzas estatales bajo una nueva lógica.
No es nueva deuda: Miguel Reyes
Por su parte, el secretario de Finanzas y Planeación de Veracruz, Miguel Reyes Hernández, aseguró que el Gobierno estatal no ha contratado nueva deuda, sino que únicamente realizó ajustes financieros permitidos por la Ley para mejorar las condiciones de los créditos existentes, lo que además descartó la necesidad de autorización del Congreso local.
Al detallar la estrategia de reducción de la deuda bancaria, el funcionario explicó que los movimientos realizados consisten en el pago anticipado de créditos y el cambio de institución financiera, sin modificar el monto total adeudado ni ampliar los plazos establecidos. “No se ha contratado ninguna deuda. Lo que se ha hecho es (simplemente) un cambio de banco”, afirmó.
Reyes Hernández precisó que este proceso se llevó a cabo conforme a la Ley de Disciplina Financiera, la cual establece que no se requiere aprobación del Poder Legislativo cuando las modificaciones a los créditos únicamente implican mejoras en las tasas de interés, sin alterar el saldo insoluto ni extender el periodo de pago. “Cuando solamente se trata de mejorar la tasa de interés sin que se mueva el saldo y sin que se amplíe el plazo, no se requiere autorización de la legislatura local. Y eso fue lo que ocurrió”, sostuvo.
El Secretario detalló que los créditos mantienen sus condiciones originales en cuanto a tiempo de vencimiento, algunos con plazo hasta 2040, mientras que los ajustes se concentraron en reducir tasas de interés y disminuir los descuentos que se aplican a las participaciones federales para el pago de la deuda.
Como parte de esta estrategia, indicó que se liquidaron 4 créditos de manera anticipada, lo que permitió reducir el saldo total de la deuda bancaria. El monto pasó de 47 mil 775 millones de pesos a 43 mil 373 millones, lo que representa una disminución de 3 mil 658 millones.
Asimismo, explicó que 2 créditos originalmente contratados con Banobras fueron adquiridos por BBVA, lo que permitió mejorar las condiciones financieras. Entre los beneficios, destacó la reducción de la tasa de interés, así como de la sobretasa y del porcentaje de participaciones que se destina al pago de estos compromisos. “El descuento en participaciones bajó de 3.29 por ciento a 2 por ciento en esos créditos, lo que genera mayor liquidez para el Estado, además de un ahorro en intereses”, explicó.
De acuerdo con las estimaciones presentadas, sólo en estos 2 créditos el ahorro proyectado es de aproximadamente 155 millones de pesos en intereses futuros.
El titular de Finanzas también aclaró que el registro administrativo ante la Secretaría de Hacienda puede generar la percepción de una nueva contratación, debido a que temporalmente aparecen activos tanto el crédito original como el nuevo registro con la institución que lo adquiere, sin que esto represente un endeudamiento adicional. “Puede parecer que se contrató deuda, pero no es así. Es un tema administrativo por el registro. No hay deuda nueva”, recalcó.
Finalmente, subrayó que estas acciones forman parte de un plan integral impulsado por la gobernadora Rocío Nahle García para sanear las finanzas públicas, reducir el endeudamiento histórico y liberar recursos que puedan destinarse a áreas prioritarias como salud, educación y obra pública.