Durante la firma de un convenio de colaboración realizada este jueves entre el Ayuntamiento de Córdoba y la Asociación de Mexicanos en Carolina del Norte, representantes de la organización advirtieron que las recientes políticas migratorias en Estados Unidos han incrementado la incertidumbre entre la comunidad latina que radica en ese estado.
El presidente de la Asociación de Mexicanos en Carolina del Norte, Juvenal Roché, explicó que una de las disposiciones aprobadas recientemente autoriza a corporaciones locales, como departamentos de policía, transporte y oficinas de vehículos motorizados, a colaborar con autoridades migratorias cuando una persona sea detenida, lo que representa un mayor riesgo para quienes carecen de documentos.
Indicó que Carolina del Norte concentra una de las comunidades de mexicanos y veracruzanos más grandes de Estados Unidos, debido a que su economía, basada en gran medida en la agricultura y otros sectores productivos, ha requerido mano de obra migrante durante varias décadas.
Señaló que alrededor del 50 por ciento de los veracruzanos que viven en Estados Unidos se encuentran en condición migratoria irregular, por lo que son los más vulnerables ante el endurecimiento de las políticas impulsadas por la actual administración estadounidense.
Añadió que las redadas y las nuevas medidas ya han provocado que algunos migrantes decidan trasladarse a otros estados o regresar a México, mientras que las organizaciones de apoyo fortalecen la orientación para que los connacionales mantengan en regla su documentación y conozcan sus derechos.
Como parte del convenio firmado este jueves, la Asociación de Mexicanos en Carolina del Norte promoverá a Córdoba como destino turístico y comercial, además de acercar servicios de apoyo a migrantes, como apostillas de actas de nacimiento estadounidenses, orientación para trámites consulares y programas de reunificación familiar.
Los representantes de la organización destacaron que este acuerdo permitirá fortalecer la atención a los connacionales y mantener un vínculo permanente entre las comunidades migrantes y el municipio, especialmente en un contexto de mayor endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos.