A 11 años de la desaparición de más de 30 jóvenes durante el llamado “Operativo Blindaje Coatzacoalcos”, familiares volvieron a exigir respuestas sobre el paradero de quienes fueron vistos por última vez el 25 de septiembre de 2015.
Gabriela Torres Barradas, hermana de Abraham Elester Torres Barradas y representante de un colectivo de búsqueda, recordó que ese día su hermano desapareció junto con Jacob Vicente Jiménez González, Camilo Efraín Silva Gómez y Carlos Arturo Rojas Valencia. Los 4 se dirigían a un velorio cuando fueron interceptados aproximadamente a las 17:00 horas. Informes sobre el caso documentaron que viajaban en un taxi y fueron detenidos en un retén relacionado con el Operativo Blindaje Coatzacoalcos.
“Queremos justicia, queremos respuestas, queremos encontrarlos ya, de la manera que sea”, expresó al señalar que, pese al tiempo transcurrido y a que la carpeta relacionada con el caso ya fue judicializada, su familia todavía desconoce qué ocurrió con Abraham.
El caso tuvo avances recientes. En julio de este año fueron detenidos 11 policías y expolicías estatales investigados por su probable participación en la desaparición forzada de 4 víctimas relacionada con los hechos del 25 de septiembre de 2015.
Gabriela pidió a la Fiscalía General del Estado mantener las diligencias y buscar más información entre las personas detenidas. “Que no dejen de investigar, que no dejen de ir a hacer preguntas a donde están detenidas las personas y hagan lo que deben hacer. Yo hago lo mío haciendo marchas, haciendo difusión para poder localizar a mi hermano, pero también a todas las personas que llevamos como colectivo”, sostuvo.
De acuerdo con un informe del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, el 25 de septiembre de 2015 al menos 30 personas desaparecieron en distintos puntos de Coatzacoalcos durante la implementación del Operativo Blindaje. El documento señaló que en algunos casos existieron testimonios, fotografías o videos que ubicaron por última vez a las víctimas cuando eran detenidas por elementos estatales.
La activista recordó que hace 11 años las familias ni siquiera sabían cómo enfrentar una desaparición y muchas comenzaron las búsquedas por su cuenta. Con el paso del tiempo surgieron colectivos para acompañarse y exigir investigaciones. Ahora, además de continuar buscando a Abraham, Gabriela participa en la localización de otras personas desaparecidas.
“Hay muchas personas que no denunciaron por miedo, por como se los llevaron”, afirmó. Once años después, las familias mantienen la misma exigencia, conocer qué ocurrió aquel 25 de septiembre y dónde están sus seres queridos.