Para mantener presente la memoria de las personas desaparecidas y exigir avances en su localización, familiares participan en actividades de conmemoración y jornadas de reforestación, como la realizada en el Cerro de la Galaxia, en Xalapa, donde sembraron árboles en recuerdo de quienes aún no han sido localizados.
La actividad se llevó a cabo el miércoles 14 de octubre, fecha en que se cumplieron 15 años de la desaparición de Ivonne Amador Espíritu e Iriana Yset Luna Espíritu, dos hermanas cuyo paradero continúa sin conocerse, pese a las búsquedas emprendidas por su madre, Yolanda Espíritu Mota, en Veracruz y otras entidades del país.
La iniciativa, denominada Primera Jornada de Reforestación por Nuestros Desaparecidos, reunió a familiares de personas desaparecidas que participaron en la siembra de árboles para recordar a sus seres queridos y mantener vigente la exigencia de conocer su paradero.
Durante la actividad, Yolanda Espíritu Mota recordó que sus hijas desaparecieron el 14 de octubre de 2011, cuando tenían 29 y 24 años, respectivamente. Ambas trabajaban como guardias de seguridad y ese día salieron para cobrar su quincena, pero no regresaron a casa.
Antes de salir, las hermanas pidieron a sus familiares que no compraran comida, pues llevarían pollo rostizado después de recibir su salario. Sin embargo, esa fue la última ocasión en que tuvieron noticias de ellas.
Ante la falta de información, la familia comenzó a buscarlas el 17 de octubre de 2011, tres días después de su desaparición. Desde entonces, su madre ha acudido a instituciones, participado en manifestaciones y recorrido sitios donde se presume la existencia de fosas clandestinas.
“Hasta ahorita nada”, expresó Yolanda al referirse a los resultados de las investigaciones y las labores de búsqueda realizadas durante estos 15 años.
La mujer manifestó su preocupación por el tiempo transcurrido sin obtener información que permita esclarecer qué ocurrió con sus hijas, pese a su participación en diligencias de búsqueda y exhumación.
“Lo peor es que siento que se me está acabando el tiempo y no sé nada de mis hijas”, señaló al explicar que, con el paso de los años, teme no alcanzar a conocer su paradero.
Búsquedas por todo el país
Como parte de sus esfuerzos para localizarlas, Yolanda ha participado en búsquedas en el Estado de México, Saltillo, Coahuila; Guadalajara y Chapala, Jalisco; La Paz y Los Cabos, Baja California Sur, así como en Baja California y Puebla.
En Veracruz ha recorrido municipios como Cosautlán, Coatepec, Córdoba y Alvarado, donde ha participado en trabajos de búsqueda y revisión de posibles sitios de inhumación clandestina.
A lo largo de estos años, ha acompañado diligencias de exhumación y recorridos de campo, sin que hasta ahora se haya obtenido información que permita establecer qué ocurrió con Ivonne e Iriana.
La desaparición también afectó a los dos hijos de Ivonne, una niña y un niño al momento de los hechos, quienes crecieron sin conocer el paradero de su madre.
En Veracruz, las labores de búsqueda de personas desaparecidas han permitido identificar sitios de inhumación clandestina como Colinas de Santa Fe, en el municipio de Veracruz, y la Barranca de La Aurora, en Emiliano Zapata, localizados en 2016.
A estos hallazgos se suman Arbolillo, en Alvarado, identificado en 2017, y La Guapota, en Úrsulo Galván, localizado en 2019.
Durante la jornada de reforestación también fueron recordados José Miguel Ángel Rodríguez Hernández, Erik Jocsae Campos Velázquez y Margarito Díaz Fuentes, cuyos nombres formaron parte de las actividades conmemorativas.
Mediante la siembra de árboles, los participantes buscan mantener presentes los nombres de sus familiares y recordar que continúan a la espera de resultados en las investigaciones y labores de búsqueda.