A LA OPINIÓN PÚBLICA
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y
A LAS AUTORIDADES EDUCATIVAS DEL ESTADO DE VERACRUZ
Los estudiantes de la licenciatura en Educación Básica de la Universidad Pedagógica Veracruzana (UPV) Centro Regional Córdoba, alzamos la voz porque nuestro derecho a la educación está siendo pisoteado. Hoy, una matrícula de más de 300 alumnos del sistema abierto, nos encontramos en un estado de absoluta indefensión y marginación institucional, privados de poder acceder a un lugar digno para tener clases nuestras sabatinas, y todo por el capricho de particulares y la omisión de algunas autoridades.
El próximo 30 de septiembre nuestra universidad cumplirá 46 años de fundada, casi medio siglo de existencia de formar docentes, y sin embargo, jamás hemos tenido una sede propia. Generación tras generación hemos estado mendigando espacios en diferentes escuelas, siendo “huéspedes” muchas veces en primarias o incluso en una secundaria del municipio vecino de Fortín donde estuvimos arrimados algunos años, pese a que somos Centro Córdoba, ya que ninguna escuela de este municipio nos ha querido albergar en los últimos años y siempre dependemos de la “buena voluntad” o el capricho de directores y sociedades de padres de familia que han tenido en sus manos la decisión de si estudiamos o no en la escuela que creen que les pertenece.
Durante años esa “buena voluntad” se sostuvo gracias a apoyos económicos o en especie que la universidad entregaba a las escuelas sede, como fue el caso de la primaria “Guillermo A. Sherwell”, nuestra escuela sede hasta el ciclo escolar pasado, ya que, con la nueva política de gratuidad de la educación que ya no permite cobrar cuotas a los estudiantes la UPV se quedó sin ese recurso y, como consecuencia, el ciclo pasado los padres de familia de la “Sherwell” nos corrieron por no poder darles el apoyo que antes se pactaba. Se nos castigó, literalmente, por una Ley que nos quitó cuotas para beneficiarnos y terminó dejándonos en la calle.
Por lo tanto, para este ciclo escolar nuestras autoridades escolares nos dijeron que ya habían gestionado unas nuevas instalaciones sabatinas, en la primaria “Francisca Arévalo de Sánchez”. Pero justo un día antes de iniciar clases, la sociedad de padres de familia de esa escuela, comportándose como dueña de un inmueble que es del Gobierno y no de ellos, se plantó en la entrada con cadenas para impedirnos el paso como se puede ver en la foto adjunta. Al frente de ese cierre estuvo, según se nos informa, una madre de familia que trabaja en el Ayuntamiento de Córdoba y que se ha sentido con la autoridad de decidir quién entra y quién no a una escuela pública.
Es imperativo recordarles que “prestar” las instalaciones un día sábado no les genera ningún perjuicio, pero su negativa arbitraria coarta de tajo nuestra formación profesional. Nada les impedía permitirnos estudiar los sábados, sólo una jornada, un día en que la primaria no tiene actividad. Aun así, se nos negó el acceso, se nos violentó el derecho a la educación, y llevamos ya un mes completo sin clases presenciales, únicamente en línea.
No nos hemos quedado callados ni hemos actuado de mala fe: enviamos un oficio formal a nuestras autoridades educativas ofreciendo incluso cooperar económicamente con cuotas voluntarias, a cambio de que se nos garantizara un espacio digno para estudiar, pero a la fecha tenemos entendido que ese oficio sigue sin respuesta.
Por ello, este sábado 26 de septiembre algunos alumnos nos manifestaremos de manera pacífica frente al Palacio Municipal de Córdoba, y hacemos un llamado abierto a los medios de comunicación, periodistas, reporteros y medios digitales de Córdoba y la región para que nos acompañen y conozcan directamente nuestra situación. No queremos privilegios, no queremos confrontaciones, no queremos perjudicar a ningún niño, niña, adolescente, maestro o padre de familia. Sólo queremos estudiar, queremos que las autoridades educativas hagan su trabajo y encuentren una solución. Queremos una sede digna, segura y estable. Queremos que los más de 300 estudiantes del Centro Regional Córdoba dejemos de andar de escuela en escuela.
Porque la gratuidad de la educación no puede convertirse en ausencia de infraestructura. Porque una institución educativa no puede depender indefinidamente de que otra escuela le preste un espacio. Porque quienes estudiamos una licenciatura también tenemos derecho a contar con condiciones mínimas para recibir nuestras clases. Y porque resulta profundamente preocupante que una Universidad que está a días de cumplir 46 años de existencia continúe enfrentando un problema tan básico como tener un lugar permanente donde impartir sus clases.
De persistir la sordera gubernamental y el secuestro de las instalaciones públicas, próximamente no descartamos realizar otras acciones, como poner cadenas nosotros mismos en la escuela primaria “Francisca Arévalo de Sánchez”, tal como lo hicieron los padres de familia que hoy nos tienen sin instalaciones. Si a ellos no les importó atropellar nuestro derecho a la educación, en reciprocidad nosotros podemos poner cadenas a la escuela que creen que les pertenece.
Somos más de 300 estudiantes exigiendo nuestro derecho a la educación y un lugar digno donde estudiar.
Atentamente
Estudiantes de la Universidad Pedagógica Veracruzana
Centro Regional Córdoba.