La historia de Hernerl Sosa ha conmovido a las redes sociales. Tiene 37 años, es originario de Santiago Tuxtla y vive en Veracruz. Por 13 años se ha dedicado a ser entrenador personalizado hasta que el cáncer cambió su vida.
En el 2021 fue diagnosticado con cáncer de mandíbula. Un pequeño absceso resultó ser un tumor que requirió una compleja cirugía en donde le retiraron casi toda su mandíbula inferior.
Hermerl cuenta que la enfermedad llegó cuando menos se la esperaba. Se sentía totalmente pleno y con muchos planes como físico culturista. “Me considero una persona muy disciplinada. El ejercicio me ha hecho muy disciplinado pero (el cáncer) sí cambió mi vida. Cuando me hicieron la cirugía el doctor me dijo: ‘Una de 2, o no te doy más de un año y medio de vida’. Y fue sorpresa para mí”, relató.
En estos 4 años fue sometido a 3 cirugías, le colocaron una prótesis de titanio en la quijada, pero el cáncer se extendió y se le infectó. Recibió 30 sesiones de radioterapia y tuvo que ser intervenido nuevamente para retirársela.
Sin su prótesis, se quedó sin mandíbula, su vida se complica porque incluso comer ha sido imposible. “Como tal he tenido 2 cirugías, la primera que fue en la que me retiraron y me reconstruyeron. Desgraciadamente, el cáncer no se había ido, tuvieron que darme radioterapia. Se expuso la prótesis, me hacen nuevamente biopsia. Ya ahí van 2 y en la tercera me retiran la prótesis, eso fue en el IMSS”.
Hernerl, no puede masticar, su alimentación deber ser líquida.
“Hasta el día de hoy yo sigo comiendo licuados, líquidos. Se me antoja una pizza la llevo a la casa en la licuadora, le hecho caldo de pollo y (lo tomo) con el popote. No puedo ni siquiera masticar. No tengo lengua; me quitaron la mitad de la lengua. Por eso mi dicción es así, y las radiaciones quemaron mis glándulas salivarias. No respiro por la nariz, respiro por la boca”.
De manera privada, recibe terapia para descargar sus cervicales que con el cáncer le quedaron contraídas y generan que su cuello esté inclinado y está listo ya para la etapa de reconstrucción.
Aunque cuenta con seguridad social, en el IMSS le reprogramaron 5 veces la cirugía, la última vez fue en enero. Estaba listo y al llegar a la cita, le cancelaban. El estrés le generó ulceras gástricas.
“En el IMSS me la pospusieron 5 veces. En octubre, el 24 me cancelaron, el doctor me reagendó para enero y se volvió a cancelar porque no había quirófano. Llegué a mi límite de estrés emocional. Cada vez era buscar donadores de sangre, llegó emocionado y me dicen: ‘No saliste en la lista de quirófano’”.
Continuará el proceso de manera privada y por ello, ha mostrado su caso, requiere ayuda para las operaciones. “Es costosa y cuando se llegue a la etapa de reconstrucción de rostro que es lo que yo quiero, la recuperación es larga. Voy a necesitar rehabilitación tanto de mi cuello, la boca, la pierna, porque probablemente tomen 25 centímetros del peroné, me dejará incapacitado para caminar”.
La cirugía plástica le ayudaría a mejorar su calidad de vida en todos los sentidos “mis cervicales van estar mejor, evitaré los dolores de espalda, quizá emocionalmente voy a estar más seguro de mí mismo”.
A pesar de su diagnóstico, Hernerl nunca se dio por vencido y ahora que viene la última etapa tampoco, está más motivado. Su publicación solicitando ayuda para su operación tienen miles de reacciones y espera que se convierta en apoyo económico.
“Si estamos vivos es por algo, quizá no entendemos ahorita el por qué pero conforme vamos viviendo se van descubriendo nuevas cosas, nunca se den por vencidos, aférrense a vivir, la vida es bella”.
Para ayudar a Hernerl, pueden acceder a sus redes sociales de Instagram y Facebook en donde se encuentra como @Hernerl_de_Sosa y @Hernerl de Sosa.