Los puestos de ropones para el “Niño Dios”, en el mercado “Revolución” están atiborrados de personas para comprar lo necesario a efecto que este domingo lo lleven a bendecir a la iglesia y cumplir con una vieja tradición que prevalece desde hace muchos años.
Aurelia González, dijo que empezó a ahorrar con tiempo para comprar el ropón de su niño, quien lleva ya 10 años vistiéndolo tal y como lo hacía su madre.
En este mercado, el más visitado por los cordobeses y gente de los municipios de la región, hay ropones de todos los tamaños y para todos los santos; desde el de San Martín de Porres, Juan Pablo II, de Niño Doctor, San Judas Tadeo y otros, según su creencia.
Los precios varían según el trabajo y el tamaño, que oscila desde los 70 hasta los 300 pesos, o más; pero es más grande el fervor católico y conservar la tradición, que la crisis que enfrenta el país.
Doña Delfina Hernández, expresó que es una bendición de Dios tener un niño en casa, porque cuida de la familia, porque así se lo decía su abuela y después su madre.
La gente se puede ver por las calles camino a los negocios para vestir a sus niños, porque mañana domingo serán presentados en la misa con motivo del día 2 de La Candelaria, para ser bendecidos y llevarlos a casa, guardarlos y esperar un año para volver a hacer lo mismo y conservar la tradición que va de generación en generación en las familias católicas mexicanas.