La industria del acero en México pedirá al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, que durante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se busque excluir al acero mexicano de los aranceles impuestos por Estados Unidos bajo la sección 232, que actualmente mantienen un gravamen del 25 por ciento y limitan las exportaciones nacionales hacia ese mercado.
Así lo señaló el presidente de la Association for Iron & Steel Technology (AIST) capítulo México, Óscar Chaín, quien explicó que el sector planteará esta solicitud al Gobierno federal con el objetivo de recuperar condiciones de libre comercio con el principal socio comercial del país. “El 25 por ciento de la sección 232 sigue vigente y eso vuelve muy difícil para los productores nacionales, incluso para los que están cerca de la frontera, poder exportar acero hacia Estados Unidos”, señaló.
Durante la presentación de ExpoAcero 2026, el empresario explicó que el impacto de estas medidas comerciales ha sido significativo para el sector siderúrgico nacional, pues en el último año el consumo de acero en México registró una contracción cercana al 10 por ciento.
Además, detalló que los productores mexicanos dejaron de exportar aproximadamente el 30 por ciento del volumen que anteriormente enviaban a Estados Unidos, debido a que el arancel hace prácticamente inviable competir en ese mercado. Chaín señaló que, a diferencia de Estados Unidos, México no ha respondido con medidas espejo, debido a que se trata de un aliado comercial estratégico, situación que ha generado un desequilibrio en la balanza comercial del sector.
En este sentido, explicó que el año pasado Estados Unidos exportó cerca de cuatro millones de toneladas de acero hacia México, mientras que las empresas mexicanas solo lograron exportar entre un millón y un millón y medio de toneladas hacia el mercado estadounidense. “Sí estamos en una desventaja por estos aranceles, mientras ellos continúan exportando prácticamente la misma cantidad de acero a México”, afirmó.
Ante este panorama, el empresario explicó que algunas empresas mexicanas han buscado nuevos mercados en Centroamérica y Sudamérica; sin embargo, ampliar las exportaciones hacia regiones como Europa o Asia resulta complicado debido al alto costo del transporte. “El flete tiene un impacto muy fuerte en el mercado del acero, por lo que exportar hacia mercados más lejanos se vuelve poco viable”, indicó.
Óscar Chaín destacó que, a pesar de estos retos, la industria siderúrgica mexicana se mantiene competitiva a nivel internacional, con altos estándares de eficiencia y menores emisiones contaminantes en comparación con otros países. “México tiene una industria tan innovadora como la de Estados Unidos o cualquier otro país del mundo. Incluso tenemos algunos de los mejores indicadores en emisiones de COâ‚‚ y en eficiencia de producción”, sostuvo.
No obstante, advirtió que otro de los desafíos que enfrenta el sector es la competencia de acero subsidiado proveniente de países asiáticos, lo que ha generado presiones en el mercado nacional. El Gobierno federal y la industria han trabajado de manera conjunta para fortalecer medidas de protección al acero mexicano y evitar prácticas de competencia desleal, dijo al agregar que en México se consumen entre 28 y 30 millones de toneladas de acero al año, mientras que la capacidad de producción nacional ronda entre 22 y 23 millones de toneladas.
Sin embargo, con las inversiones que están realizando diversas empresas siderúrgicas en el país, estimó que en los próximos años la industria podría alcanzar prácticamente el 100 por ciento del consumo nacional con producción mexicana. Finalmente, el empresario destacó que el objetivo del sector es fortalecer la integración productiva entre México, Estados Unidos y Canadá dentro del marco del T-MEC, siempre que se mantenga un comercio justo y se evite la competencia desleal de países que subsidian su producción de acero.