Saber dónde desaparece un familiar, pero no dónde lo van a localizar, se ha convertido en una constante para las madres buscadoras de los colectivos “Unidos por Amor a Nuestros Desaparecidos” y “Buscando Nos Encontramos Córdoba”, quienes la tarde de este jueves instalaron el “Tendedero de la Esperanza” y colocaron fichas de búsqueda en calles de la cabecera municipal de Maltrata.
La integrante y representante de los colectivos, Olga Lidia Salazar Hernández, explicó que en los últimos años se han enfrentado a situaciones donde familiares que desaparecen en el sureste de Veracruz son localizados en la zona norte, o personas de la zona norte aparecen en la zona centro tras meses de búsqueda. Asimismo, indicó que en regiones como las Altas Montañas las labores se complican por la geografía accidentada donde se hacen los rastreos, además de que en municipios de la región centro suelen abandonarse cuerpos.
En lo que va del año, las agrupaciones acumulan más de 40 fichas de búsqueda que corresponden a comerciantes, docentes e ingenieros, así como a familias de 4 integrantes, como ocurrió con la niña Renata. “Este día hacemos un volanteo y difusión del caso de la niña Renata. Traemos la fotografía de la menor que en ese momento tenía 2 años cuando desapareció junto con su papá, su tío y su mamá, Ilse Janeth Cervantes Preciado”, explicó Salazar Hernández.
Al cumplirse 15 años de la desaparición de la familia originaria de Sinaloa que viajaba con destino a Chiapas y desapareció a su paso por Córdoba, los familiares mantienen las labores de localización.
La representante señaló que confían en que los captores respetaron la vida de la menor y que alguna familia la acogió, por lo que difunden una imagen de progresión de edad para dar con su paradero. Las actividades concluyeron este día en el parque Castillo, en Orizaba, con la colocación del “Tendedero de la Esperanza” y el llamado a la población para aportar datos que ayuden a localizar a personas desaparecidas.