Tras un incidente protagonizado en horas recientes, la administración encabezada por Gustavo Sánchez Ortiz, vuelve a estar en el ojo de la opinión pública, reflejando lo que a decir de los mendocinos se traduce en una fractura política.
En un acto de aparente intolerancia, se le negó el acceso a un evento de reconocimiento a los maestros, a la regidora tercera, Corazón Palestino, bajo el argumento de que no podía ingresar con su hijo, a pesar de ser una actividad patrocinada con recursos públicos.
A decir de empleados del propio Ayuntamiento, este episodio no es un hecho aislado, sino que se suma a una serie de confrontaciones internas que desgastan la imagen del gobierno municipal.
Señalaron que al utilizar recursos y eventos públicos como herramientas de presión o exclusión personal, la gestión actual contradice sus propios discursos de inclusión y respeto.
"Me retiro con tristeza e indignación al ver actos que no deberían existir, en un gobierno que habla de igualdad y respeto", precisó brevemente la Regidora a la opinión pública.