Presiones, desinformación y amenazas han afrontado estudiantes de la Facultad de Odontología de la Universidad Veracruzana (UV) por parte de autoridades académicas, tras manifestar su intención de sumarse al paro estatal universitario en memoria de las víctimas por las inundaciones ocurridas recientemente en el norte del Estado.
La jornada de protesta, impulsada por el colectivo estudiantil “Nido UV” tiene como objetivo exigir justicia y señalar la presunta negligencia institucional tras el fallecimiento de al menos una alumna y la desatención a estudiantes afectados en la región de Poza Rica-Tuxpan, donde continúan los cuestionamientos por la falta de medidas preventivas ante la emergencia climática del pasado 10 de octubre.
De acuerdo con declaraciones de alumnos, desde la noche del miércoles se discutía en la Facultad la posibilidad de realizar una protesta simbólica. No obstante, el proceso de organización fue bloqueado por ciertos representantes estudiantiles, quienes habrían restringido la comunicación entre grupos y no compartieron oportunamente información clave con toda la comunidad.
Alumnos de grados superiores aseguran que el acuerdo para sumarse al paro fue establecido antes del mediodía, y que incluso se envió un documento formal a los canales internos encargados de la comunicación entre el alumnado y la dirección. Sin embargo, los jóvenes de nuevo ingreso afirman haber recibido la notificación del paro hasta después de la 1:30 horas, lo que limitó su capacidad de participación.
Una situación que generó especial molestia fue la presencia del Secretario Académico dentro del grupo digital de primer semestre, hecho que varios jóvenes consideraron una forma de supervisión indebida, afectando la libertad para organizarse sin temor a represalias. Este jueves, al entregar un escrito solicitando que se garantice que no habrá consecuencias administrativas para quienes participarían en el paro, las autoridades respondieron que no tenían conocimiento previo de la movilización, aunque dijeron respaldarla en lo general.
Sin embargo, algunos estudiantes que llegaron temprano al campus señalaron que la directora de la Facultad, Mirna, habría emitido advertencias legales a quienes encabezaban la protesta, aludiendo a posibles acusaciones por “secuestro”, lo que fue interpretado como una forma de intimidación directa. A pesar del clima tenso, la comunidad estudiantil logró implementar un paro parcial, permitiendo únicamente el acceso a alumnos que debían cumplir con citas clínicas programadas con pacientes, dada la naturaleza práctica de la carrera.
Los estudiantes reiteraron que su protesta busca visibilizar las fallas institucionales en la atención a emergencias, exigir una respuesta clara ante las pérdidas humanas y garantizar que nunca más se ponga en riesgo a la comunidad universitaria por omisiones de las autoridades.