Productores de maíz en Veracruz se enfrentan a mayores costos de producción, falta de financiamiento, escasez de centros de acopio y dificultades para comercializar sus cosechas, condiciones que están reduciendo la rentabilidad del cultivo, advirtió la diputada local de Movimiento Ciudadano, Elena Córdova Molina.
La legisladora señaló que en Veracruz se siembran alrededor de 600 mil hectáreas de maíz y que la entidad ocupa el octavo lugar nacional en producción, pero sostuvo que parte de los agricultores ha comenzado a reducir la superficie cultivada ante la incertidumbre de recuperar su inversión.
Semillas, fertilizantes, maquinaria, control de plagas, mano de obra y traslado forman parte de los gastos que deben cubrir los productores antes de obtener ingresos por la cosecha. “Hay productores que están reduciendo lo que siembran porque ya no tienen certeza de recuperar lo que invirtieron”, señaló.
Córdova agregó que uno de los problemas se presenta después de la cosecha debido a que productores veracruzanos carecen de espacios suficientes para almacenar el grano y deben venderlo en periodos en los que aumenta la oferta. “Una cosa es cosechar y otra muy distinta es poder vender bien”, afirmó.
Explicó que la falta de centros de acopio puede obligar a los agricultores a comercializar su producción inmediatamente después de levantarla, cuando coinciden las cosechas de distintas zonas y existe mayor presión sobre los precios. “Una buena cosecha que se vende mal sigue siendo un mal negocio”, expresó.
La Diputada cuestionó si los apoyos destinados al sector tienen la cobertura suficiente frente a la superficie sembrada en la entidad.
Señaló que este año se anunció la entrega de semilla para atender 60 mil hectáreas, una extensión equivalente a aproximadamente una décima parte de las cerca de 600 mil hectáreas sembradas con maíz en Veracruz. “No podemos medir el éxito solamente contando apoyos entregados o hectáreas atendidas. Hay una manera mucho más sencilla de saber si realmente estamos ayudando al productor: ver si puede vivir de lo que produce o no”, indicó.
Córdova planteó que la política de apoyo al campo debe incluir financiamiento, reducción de costos, asistencia técnica, tecnología, almacenamiento y mejores condiciones de comercialización. “Porque no basta con ayudarlo a sembrar. Necesita financiamiento en condiciones que pueda pagar. Necesita poder enfrentar el costo de los insumos. Tecnología y acompañamiento para producir mejor. Dónde almacenar su cosecha. Y condiciones para venderla bien”, sostuvo.
También advirtió que los productores veracruzanos deben enfrentar variaciones climáticas, altas temperaturas, sequías, enfermedades y cambios en las condiciones de cultivo. Ante ese escenario, consideró necesario fortalecer el uso de semillas adaptadas a cada región, la investigación agrícola y el acompañamiento técnico para disminuir riesgos en la producción.
Como contexto nacional, Córdova señaló que México mantiene una producción aproximada de 25 millones de toneladas de maíz frente a importaciones cercanas a 27 millones de toneladas, aunque precisó que buena parte de las compras externas corresponde a maíz amarillo, mientras el país conserva una producción de maíz blanco destinada principalmente al consumo humano.
La Legisladora afirmó que el problema para los productores no se limita a producir más, sino a garantizar que la actividad genere ingresos suficientes para sostener cada ciclo agrícola. “Quien trabaja la tierra no está pidiendo vivir del Gobierno. Está pidiendo algo mucho más justo: poder vivir de su trabajo”, dijo.