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Sección: Estado de Veracruz

Advierte estudio de CartoCrítica por fracking en cuenca Tampico-Misantla

Eventual desarrollo de esta técnica implicaría presión sobre agua, tierras ejidales y comunidades

José Topete Xalaap, Ver. 05/07/2026

alcalorpolitico.com


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El norte y centro de Veracruz forman parte de la franja donde CartoCrítica ubica recursos petroleros no convencionales, áreas prospectivas y pozos exploratorios vinculados al fracking en la cuenca Tampico-Misantla, una región donde el eventual desarrollo de esta técnica implicaría presión sobre el agua, tierras ejidales y comunidades rurales e indígenas.

En el informe “Fracking sin coordenadas públicas”, la organización reconstruye la geografía de los hidrocarburos no convencionales en México y coloca a Tampico-Misantla como una de las provincias con mayor volumen prospectivo de aceite y gas húmedo convertido a barriles de petróleo crudo equivalente.

La cuenca abarca zonas de Tamaulipas, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla y Veracruz. En el estado, los mapas muestran polígonos desde la Huasteca hasta el Totonacapan, con presencia en municipios como Pánuco, Pueblo Viejo, Tampico Alto, Ozuluama, El Higo, Tempoal, Tantoyuca, Cerro Azul, Álamo Temapache, Tihuatlán, Poza Rica, Coatzintla, Papantla, Martínez de la Torre y Misantla.



De acuerdo con las láminas del estudio, el proyecto no convencional en Tampico-Misantla requeriría la perforación de 21 mil 611 pozos, el uso de mil 621 millones de metros cúbicos de agua dulce y una inversión estimada en 302 mil 556 millones de dólares. El volumen prospectivo fue calculado en 38.9 mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente. De ese total, el informe estima recursos recuperables por 3.89 mil millones de barriles, equivalentes al 10 por ciento. Esa cantidad cubriría alrededor de 5.9 años del consumo nacional de petróleo, al ritmo registrado en 2025, según el documento.

Necesitarían mucha agua

El punto central del análisis es la disponibilidad de agua. CartoCrítica advierte que la mayor parte del agua requerida para el fracking tendría que provenir de cuencas o acuíferos con presión sobre su disponibilidad. “Un 74.9 por ciento del agua requerida por fracking recae en cuencas o acuíferos donde la operación consumiría entre el 50 y el 100 por ciento de la disponibilidad local, lo que representa un riesgo alto. Asimismo, un 8.6 por ciento recae en zonas sin disponibilidad actual por déficit preexistente, considerado riesgo crítico”, señala el informe.



El estudio también documenta que 9 por ciento de la superficie del área de no convencionales presenta estrés hídrico alto o extremo; 27 por ciento se ubica sobre acuíferos con tendencia de abatimiento, y la proyección hacia 2050 eleva a 21 por ciento la superficie con estrés hídrico alto o extremo bajo el escenario tendencial. En Veracruz, los mapas de la organización muestran áreas clasificadas como recursos potenciales, áreas prospectivas y áreas prioritarias, principalmente para aceite. También identifican polígonos asociados a gas húmedo en la franja que conecta porciones de San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla y el norte veracruzano.

La cartografía ubica además pozos no convencionales exploratorios en la porción sur de la cuenca, en una franja que cruza el norte de Puebla y el centro-norte de Veracruz, con puntos cercanos a Álamo Temapache, Tihuatlán, Coatzintla y Papantla. La población potencialmente afectada en toda la cuenca y en el radio adicional de impacto a la salud, de 15 kilómetros, asciende a 4 millones 433 mil 535 personas. De ellas, 3 millones 362 mil 779 habitantes, equivalentes al 76 por ciento, viven dentro del área de no convencionales. Otro millón 70 mil 756 personas, el 24 por ciento, habita en el radio adicional de impacto potencial.

El área analizada incluye 132 localidades urbanas, que concentran 54 por ciento de la población, y 13 mil 521 localidades rurales, donde reside el 46 por ciento restante. La región también concentra población indígena. El informe registra 871 mil 66 hablantes de lengua indígena, equivalentes al 20.7 por ciento de la población de tres años y más.

En la zona se ubican pueblos nahuas, totonacos, tepehuas, otomíes y téenek, además de comunidades rurales asentadas en zonas con rezagos en servicios básicos.

CartoCrítica reporta 946 mil 644 personas sin derechohabiencia a servicios de salud, 148 mil 339 viviendas sin agua entubada y 188 mil 128 viviendas sin drenaje dentro del área estudiada.



El desarrollo del fracking, señala la organización, no se limitaría a la perforación de pozos. También requeriría caminos, ductos, transporte de agua, manejo de residuos, traslado de maquinaria y ocupación recurrente de superficies rurales. El área de hidrocarburos no convencionales en Tampico-Misantla abarca 3 millones 495 mil 387 hectáreas. De esa superficie, un millón 426 mil 520 hectáreas corresponde a propiedad social, entre ejidos y bienes comunales.

Esa proporción equivale al 41 por ciento del área de no convencionales e involucra a 2 mil 81 ejidos y comunidades agrarias. La organización elaboró el análisis con datos de Petróleos Mexicanos, la Comisión Nacional de Hidrocarburos, la Comisión Nacional del Agua, el Registro Agrario Nacional, el Censo de Población y Vivienda 2020 del Inegi y la herramienta WRI Aqueduct.