La falta de respaldo gubernamental y las dificultades para competir en el mercado mantienen en una situación complicada a los productores del campo mexicano, afirmó Iván Cerecedo Bazán, dirigente nacional de la Unión de Productores de Plantas de Ornato.
El representante señaló que las condiciones para desarrollar actividades agrícolas se han deteriorado durante varios años, mientras que los mecanismos de apoyo disponibles no responden, desde su perspectiva, a las necesidades del sector.
Entre los antecedentes que expuso mencionó la desaparición de alrededor de mil 500 programas relacionados con el campo después de la administración de Enrique Peña Nieto. Actualmente, aseguró, existen 3 vertientes de apoyo, aunque consideró que resultan insuficientes.
A las dificultades económicas añadió la competencia de productos provenientes de otros países. En particular, mencionó mercancías agrícolas que ingresan desde Guatemala por la frontera de Chiapas, cuyo impacto en el mercado nacional preocupa a los productores.
“Vendemos barato para comprar muy caro”, expresó Cerecedo Bazán, al describir la diferencia entre los precios a los que los agricultores venden sus cosechas y los costos que enfrentan para adquirir otros productos e insumos.
También cuestionó las condiciones del comercio de maíz entre México y Estados Unidos, así como la dependencia de las importaciones y la entrada de maíz transgénico.
En cuanto a la representación del sector, el dirigente señaló que algunos liderazgos, particularmente dentro de las organizaciones cañeras, no han atendido de manera suficiente las inconformidades de los campesinos.
Mencionó además las exigencias de productores de maíz y trigo en Sonora y Chihuahua, quienes han planteado la necesidad de recibir mayores apoyos.
Para concluir, advirtió que el alejamiento de los jóvenes de las actividades agrícolas representa otro desafío para el campo, al dificultar la incorporación de nuevas generaciones a la producción de alimentos.