La actualización de la tarifa del transporte público en Xalapa era una medida inevitable tras más de una década sin ajustes, afirmó Bernardo Martínez Ríos, presidente del Consejo Empresarial Metropolitano de Xalapa, al advertir que el rezago había puesto en riesgo la viabilidad del sector.
Explicó que durante casi 12 años los concesionarios enfrentaron incrementos constantes en combustibles, refacciones, mantenimiento y otros insumos, mientras los ingresos se mantenían con tarifas desfasadas, lo que generó un deterioro progresivo en la operación del servicio.
Detalló que gran parte del transporte público está conformado por cooperativas integradas por pequeños propietarios, generalmente dueños de una o 2 unidades, lo que limita su capacidad financiera y dificulta la reinversión necesaria para mantener y renovar el parque vehicular.
El dirigente empresarial señaló que la decisión del Gobierno del Estado de autorizar el ajuste atiende una realidad estructural que, de haberse prolongado, habría provocado consecuencias más severas para el servicio y para los propios usuarios.
Añadió que el ajuste tarifario debe convertirse en un punto de partida para impulsar la modernización del transporte público, tanto en infraestructura como en condiciones de operación y calidad del servicio, al subrayar que ningún sector puede sostenerse por más de 11 años sin una actualización en sus tarifas.