El cambio al IMSS-Bienestar está fracasando porque no garantiza los insumos ni la atención que requieren los pacientes, denunció la trabajadora social Felisa León durante una marcha de personal médico del Centro de Alta Especialidad (CAE) y ciudadanos en Xalapa.
Al grito de “¡Fuera Ramos Alor!”, los manifestantes protestaron contra el desabasto y exigieron cubrir la falta de especialistas. También pidieron a la gobernadora Rocío Nahle intervenir para resolver las carencias del hospital. “Señor, señora, no sea indiferente, México requiere insumos suficientes”, corearon durante la movilización.
León, licenciada en Trabajo Social con 37 años de servicio, cuestionó que la transferencia de los servicios estatales de salud a la Federación no haya resuelto las necesidades de abastecimiento. Reclamó saber dónde están los recursos destinados a los hospitales y el cumplimiento de las promesas de atención: “¿Dónde está esa partida? ¿Dónde está esa promesa de cambio?”, expresó.
La trabajadora señaló que el CAE requiere médicos en oftalmología, medicina interna y otorrinolaringología. Explicó que se han perdido especialistas por jubilaciones y fallecimientos durante la pandemia de covid-19; entre quienes se retiraron mencionó a un cardiólogo.
Planteó que las prioridades deben ser cubrir las plazas y revisar el almacén general, encargado de abastecer al hospital, así como el suministro de los proveedores. Advirtió que las carencias repercuten en los pacientes y recordó que el CAE también ha recibido a personas procedentes de Puebla y Tamaulipas.
Sobre las revisiones realizadas por autoridades federales, aclaró que desconocía sus resultados porque esa información no llega al personal de su área. Por ello, no confirmó los señalamientos sobre un posible desorden administrativo.
León sostuvo que la protesta responde a un problema que afecta a la ciudadanía y pidió que derive en medidas para garantizar la atención: “esperamos ser escuchados, pero más que nada que haya una solución”.
Falta de todo
De acuerdo con los inconformes, en el Centro de Alta Especialidad faltan medicamentos, jeringas, guantes y batas, y se suspenden cirugías por falta de insumos.
Las carencias también alcanzan las labores administrativas: no hay papel ni tóner. Para resolver algunas necesidades, señaló, los trabajadores cooperan de su bolsillo, incluso para comprar jeringas.
“No tienen medicamentos, no hay guantes, batas, es un sinfín de desabasto”, expresó durante una protesta de personal y familiares de pacientes.
León explicó que los médicos deben suspender operaciones porque no cuentan con los materiales para realizarlas. El personal de Trabajo Social, añadió, atiende a las familias y busca cómo resolver las necesidades que el hospital no puede cubrir.
La falta de suministros también lleva a pacientes a solicitar altas voluntarias para buscar atención en otros lugares. Según su testimonio, sus familiares deben conseguir dinero para trasladarlos y atenderlos, pese a que carecen de recursos. La trabajadora cuestionó que se ofrezca hospitalización sin garantizar lo necesario para el tratamiento: “Que te hospitalicen y que no tengamos nada para ofrecerte”.
A ese desabasto se suma la falta de camas disponibles. León sostuvo que la demanda de atención rebasa la capacidad del CAE, que también recibe pacientes de otros estados.
Consultada sobre el anuncio del Gobierno estatal de que había llegado un lote de suministros, respondió: “Ah, no sé un lote de qué”. Insistió en que las carencias continúan. León señaló que ingresó al hospital en 1989, cuando, recordó, disponía de materiales para atender a los pacientes. Aunque reconoció que el desabasto tiene antecedentes, afirmó: “Esto que se vive en la actualidad jamás se había vivido”, concluyó.