Este 18 de febrero se conmemoran 99 años del llamado “Traslado de poderes”, con el que Álamo se convirtió en cabecera municipal, hecho histórico ocurrido en 1927 y que marcó el rumbo político y económico de la región, recordó el cronista José Gabriel Gómez Corrales. El “Traslado de poderes” lo encabezó Guillermo Véliz Castillo, que era el alcalde, junto con un grupo de colaboradores.
Al rememorar la fecha, el cronista planteó cuestionamientos sobre la trascendencia de aquella decisión del Congreso del Estado de Veracruz, que en 1927 otorgó a Álamo la categoría de pueblo y cabecera del municipio de Temapache, pese a que apenas unos años antes había negado cualquier reconocimiento político al entonces Campamento Petrolero El Álamo.
Explicó que el 21 de septiembre de 1923 el Congreso había rechazado concederle el carácter de ranchería o congregación, bajo el argumento de que se trataba de un “asentamiento efímero”, producto de circunstancias temporales ligadas a la explotación petrolera, cuyos servicios públicos eran proporcionados por compañías extranjeras. Además, se sostenía que la petición obedecía a intereses económicos de los propietarios del predio Cicuaque.
Sin embargo, 3 años y 10 meses después, la Legislatura modificó su postura. Gómez Corrales señaló que entre los factores que influyeron destacó la figura política del teniente coronel Guillermo Véliz Castillo, quien mantenía una estrecha relación con el general Lázaro Cárdenas del Río, entonces jefe de Operaciones Militares en la Huasteca, acantonado en Pueblo Viejo, más al norte de la entidad.
De acuerdo con el libro de Ofelio García Austria, Véliz Castillo consultó con Cárdenas el traslado de la cabecera municipal de Temapache a Álamo, decisión que también fue consensuada con líderes campesinos que en esa época luchaban por la dotación de tierras para constituir ejidos.
Otro elemento que influyó fue el contexto de la Guerra Cristera, desarrollada entre 1926 y 1929. Aunque no se documentan levantamientos armados de gran escala en Temapache, sí existían tensiones que representaban un riesgo para mantener la cabecera municipal en un sitio donde la Iglesia Católica tenía mayor influencia.
El cronista también destacó que para 1927 Temapache había sufrido 2 conflictos que provocaron su despoblamiento. El primero, derivado del condueñazgo de la Hacienda Buena Vista en 1904, ocasionó encarcelamientos, asesinatos y desplazamientos de indígenas que reclamaban la propiedad de tierras. El segundo ocurrió en 1917, cuando fuerzas carrancistas incendiaron Temapache, generando migración y la formación de nuevas localidades en la zona.
El peso político de Guillermo Véliz resultó determinante para que el 14 de julio de 1927 la Legislatura concediera a Álamo el carácter de cabecera municipal. Para entonces, Véliz ya despachaba desde esa localidad. Según la documentación oficial, el último acto de gobierno que realizó en Temapache fue a las 15:40 horas del 18 de febrero de 1927, mientras que el primero en el Campamento Álamo quedó registrado a las 10:00 horas del 22 de febrero del mismo año.
El cambio de cabecera municipal no sólo fortaleció el poder político del naciente pueblo, sino que impulsó su desarrollo económico hasta convertirlo en un referente regional, consolidando la importancia que mantiene hasta la actualidad.