El Tianguis Agropecuario en el que el Ayuntamiento de Ixtaczoquitlán invirtió recientemente cerca de 13 millones de pesos no contó con la licitación que marca la Ley para la contratación de proveedores lo que deja entrever un posible beneficio a empresas afines y cercanas al Gobierno municipal.
En lo anterior coincidieron proveedores y comerciantes de este municipio, quienes aseguran no haber recibido la invitación para participar en la licitación pública que marca la Ley de transparencia para la igualdad de condiciones. Al respecto, los empresarios señalaron que la Ley obliga a toda entidad federal, estatal o municipal que usan recursos públicos a transparentar las adquisiciones en las que se destaca la compra de bienes, insumos, medicamentos, vehículos o equipo de oficina.
Asimismo, esto aplica en arrendamientos para la renta de maquinaria, inmuebles o equipo tecnológico, así como la prestación de servicios como la contratación de limpieza, seguridad, seguros, consultoría, desarrollo de software o publicidad. Además de lo anterior, se debe licitar la obra pública: construcción, remodelación, mantenimiento de carreteras, hospitales, escuelas o infraestructura urbana.
Aun con ello, el Tianguis Agropecuario, diseñado para mitigar el impacto económico en el campo veracruzano, no benefició a la cartera de proveedores del municipio, pues la compra de insumos habría sido designada de manera directa.
Se trata de la adquisición de 500 desmalezadoras, 2 mil palas, 200 bombas manuales para fumigar, 150 bombas motorizadas y más de 500 toneladas de fertilizante destinadas a productores locales. Indicaron que el programa ofrece subsidios de hasta el 60 por ciento en herramientas, fertilizantes e insumos agrícolas indispensables para los productores locales, cumpliendo sólo un porcentaje del apoyo para este sector, no así para las proveedurías locales que se están quedando fuera de los beneficios.
Lo interesante del tema, agregaron, es que el alcalde José Luis Cortés Gutiérrez dé a conocer a qué empresas se está beneficiando con la compra de estos insumos, toda vez que existe la posibilidad de que sean empresas afines a la administración que involucran a exfuncionarios, utilizando testaferros y esquemas de simulación.