A tan sólo unas horas del inicio de los festejos por la fiesta patronal de Nuestra Señora de los Dolores, el Ayuntamiento de Álamo negó el permiso solicitado por la parroquia para utilizar la calle Ferrocarril como sede de actividades culturales y artísticas programadas del 12 al 15 de septiembre.
El Consejo Parroquial do a conocer que la solicitud formal para cerrar temporalmente esta calle en la parte trasera del templo católico, en el tramo entre las avenidas Independencia y Garizurieta, fue entregada desde el 24 de junio con el correspondiente acuse de recibido sin que existiera respuesta oficial por escrito por parte del Gobierno municipal durante todo este tiempo.
La solicitud de autorización era para la instalación de juegos mecánicos, puestos de alimentos, venta de artesanías, un templete para presentaciones y un baile popular. Ante la falta de respuesta, los organizadores iniciaron la instalación de infraestructuras desde el miércoles de esta semana, bajo la suposición de que no había objeción por parte de la autoridad.
Sin embargo, ayer jueves la alcaldesa Lilia Arrieta convocó de forma urgente a representantes del Consejo Parroquial para informarles a las 8 de la noche que no contaban con autorización para utilizar la calle. El Ayuntamiento sólo permitió un uso parcial los días 12 y 13, exigiendo el desalojo inmediato al finalizar estas 2 fechas.
El patronato informó que ya se contaba con las anuencias de instancias como Protección Civil y Tránsito Municipal, y calificó la negativa como una decisión unilateral. Como consecuencia, los organizadores se vieron obligados a desmontar las estructuras ya instaladas y trasladarlas al patio trasero del templo, por instrucción del párroco Guillermo de Olmo Pérez.
A pesar de las restricciones, la parroquia anunció que el programa cultural y religioso seguirá adelante, adaptado al nuevo espacio disponible, pero mucho más limitado.