El derrame en la cuenca del Papaloapan que provocó una alcoholera de Nopaltepec dejará secuelas fuertes y afectará el sustento de alrededor de 600 pescadores, además de pobladores, advirtió el secretario general del Sindicato de Trabajadores y Campesinos del Estado de Veracruz, Ramón Pino Méndez.
Debido a esto, solicitaron a las autoridades opciones alternativas, como una indemnización para los pescadores afectados, proyectos productivos acuícolas y los trabajos de remediación pertinentes. “Sin que esto deje de lado que la empresa tiene una responsabilidad y que tiene la obligación de tener su disposición final con las plantas de tratamiento. Si sucedió este fenómeno, como ha sido durante años, significa que las dependencias encargadas no están haciendo su trabajo”, comentó.
El dirigente refirió que esta es una situación grave, ya que la gran mayoría de los pescadores, tanto hombres como mujeres, cuentan únicamente con este sustento, mientras que otros también se dedican a (la ganadería); no obstante, señaló que también dependen del agua del río. Además, la población la necesita para el consumo y aseo doméstico, lo que afecta desde niños hasta adultos mayores. “Va a dejar secuelas muy fuertes y el ambiente acuático va a tener que regenerarse en un tiempo largo, por lo que se comunicaron conmigo algunos pescadores de cooperativas de ese lugar, precisamente buscando que su reclamo, su voz, llegue hasta las autoridades ambientales correspondientes”, agregó.
Pino Méndez hizo un llamado a las autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) y la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA) para que intervengan ante estas afectaciones, pues si bien recordó que hay casos donde personas son multadas por faltas pequeñas, cuando hay problemas ambientales fuertes “se desaparecen”.
Recordó que este derrame tiene 3 días de haber ocurrido, dejando ríos y lagunas afectadas con cientos o miles de peces muertos, por lo que consideró que se necesita de instituciones educativas y de investigación para realizar la remediación y aplicar medidas de apremio contra las empresas contaminantes. “Les estamos pidiendo a estas dependencias que, en el ámbito de su función, actúen. En este caso tienen ellos que revisar la disposición final, además de obligar a las empresas a que esos residuos puedan ser tratados para que, una vez que tengan una disposición final, no contaminen el ambiente. Es una pérdida terrible, ecológica y económica”, concluyó.