Coatepec tiene muchas tradiciones, muchos mitos, muchos cuentos y muchas leyendas, pero también muchos orgullos. Y uno de ellos es su equipo de futbol Aldama, escuadra que nació hace casi medio siglo y que continúa más viva que nunca.
El plantel, de acuerdo con Gilberto Libreros, uno de sus fundadores, es más que un conjunto, más que un equipo y más que un barrio, es un alma que nació para que unos chicos unieran sus corazones y dieran vida al cuadro más popular de la vecina población cafetalera.
Sus inicios en Coatepec fueron en los terrenos del Seguro Social. Fue allí donde empezaron a escribir su historia, el lugar que los vio nacer para darle vida al equipo que, por cierto, su primer nombre fue Excélsior, toda vez que un amigo de ellos laboraba en esa línea de autobuses y les brindaba un patrocinio, un apoyo, un respaldo, dado que ellos no contaban con los recursos para sostener a un equipo.
Sin embargo, esa ayuda tuvo un trágico fin. “El señor que nos ayudaba sufrió un accidente y murió, por lo que uno de mis hermanos le dio continuidad al proyecto. Por la tradición carpintera de la familia, pasó a llamarse Carpinteros Excélsior y finalmente tomó el nombre con el que hizo historia: Aldama”.
Gilberto Libreros recuerda que entre sus fundadores, íconos también, están Alfredo Galán, Luis González Aponte, Alberto Hernández Calixto, Leopoldo Melo, Tomás Jácome, Jesús Libreros, Alberto Libreros, Vicente Fuentes, Alejandro Pérez (QEPD), Antonio Gálvez, Armando Zárate y los hermanos Gerardo y Gustavo Ortiz, a quienes se sumaron muchos más que hasta la fecha siguen siendo parte de la familia, dijo en entrevista realizada en su domicilio.
Destacó que el equipo ha participado en todas las categorías de la Liga de Coatepec, desde juveniles, pasando por la Libre, Veteranos, Premier, Oro y ahora en la Platino, en la que, siendo su primera temporada, logró un valioso subcampeonato. “Es un grupo de amigos, prácticamente. Tratamos de que cada uno que se integre participe como amigo, para estar bien en todos los aspectos”, dijo.
Por sus filas han desfilado grandes jugadores como Miguel Ángel Castro y Roberto “Cacala” Blanco, este último el primer futbolista xalapeño en jugar en el máximo circuito del futbol mexicano con Puebla y Pachuca. “Además de decenas de elementos locales que han defendido con orgullo nuestra camiseta”, agregó. Lejos de detenerse, el proyecto continúa. "Tras el subcampeonato en la Platino, el equipo ya confirmó su continuidad, habrá refuerzos y la base se mantiene", expresó.
“Aldama no muere, se renueva. 49 años después, sigue siendo sinónimo de amistad, compromiso y amor por el futbol coatepecano”, sostuvo nuestro entrevistado, quien, por cierto, no abandonó el barco a pesar de haber sido sometido recientemente a una intervención quirúrgica para practicarle un cateterismo. “Mira, yo tengo casi 71 años y no me doblo, soy como el equipo que tiene cuerda para rato, pero mientras exista un Libreros, Aldama no morirá, porque probablemente después le pida a mi hijo que siga con la tradición y lo mantenga siempre como un equipo ganador”, sentenció la leyenda viviente de la escuadra cafetalera.
Aldama dejó de ser un equipo cualquiera, es de todos, pues por él desfilaron niños que hoy son hombres, adolescentes que aprendieron a patear un balón antes que a manejar, jugadores de barrio y adultos que encontraron en esas canchas su segunda casa. Por todo eso, Aldama no es sólo una tradición, una leyenda o un referente, es algo que va más allá de un legado y una herencia que nos deja un Pueblo Mágico como es Coatepec.