Debido a que las lluvias no han dado tregua, el suelo de la sierra de Tequila comienza a fracturarse. En caminos que hasta hace unas semanas eran el único acceso para decenas de familias, ahora se abren grietas profundas que anuncian el riesgo de colapso inminente.
“Hay lugares donde el pavimento ya está cuarteado, a punto de ceder. Si no se actúa de inmediato, podríamos quedarnos incomunicados”, advirtió el alcalde Jesús Valencia Morales, preocupado por el deterioro de los caminos rurales.
En Metepec, en la zona de Campanario, las grietas ya son evidentes y el temor entre los habitantes crece. “Ahí vamos a necesitar muros de contención. Sin eso, el camino se va a ir completamente”, reconoció el edil.
Valencia Morales explicó que el municipio ya aplicó los últimos recursos disponibles en labores de emergencia: maquinaria, camiones de volteo y pipas fueron contratados para retirar lodo y escombros que invadían la carretera federal. Pero el dinero ya no alcanza. “Estamos en la recta final de la administración y los fondos se agotaron. Por eso, pedimos ayuda a los gobiernos estatal y federal. Sólo con su respaldo podremos evitar una tragedia”, sostuvo.
Aunque el clima dio un respiro este fin de semana, sólo se logró restablecer parcialmente la conexión con algunas comunidades, en ciertos casos con paso limitado a un solo carril. La preocupación sigue latente. “El lunes vamos a presentar los reportes para pedir apoyo. Se necesita actuar rápido. Si no se construyen los muros de contención donde se necesitan, podríamos perder caminos enteros y con ellos aislar a las familias que dependen de ellos para todo”, concluyó el Alcalde.