Más de tres mil vendedores ambulantes son dueños de las calles de Veracruz, y hasta de camellones como sucede con la avenida Díaz Mirón.
Agrupados por líderes como Juan Chilón de la Cruz, Verónica Valdés Susunaga, Irene Aragón Santiago, Andrés Temoxtle Tehuintle, Ricardo Mayen, Ricardo Olivares, Rafael Hernández Zurita, Emilio Morales Gocel, Juan Zapot Pérez, José Hernández, Beatriz Lozano Salazar, Marlen Montalvo y Melchor Martínez Gaspar, entre otros, los ambulantes son fuerza económica y política indiscutible.
Y es que en varios países pero sobre todo en México, el comercio informal crece mucho más rápido que otros sectores, tal vez por ser parte de la idiosincrasia del pueblo mexicano, pero también y en mucho debido al desempleo galopante actual.
Quienes están dentro del comercio informal, es decir el ambulantaje, por lo general no cumplen con los pagos de impuestos, ni siquiera con los establecidos en el Código Hacendario Municipal.
Por su parte, la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) en voz de cualquiera de sus Presidentes, (pasados o el actual) se queja siempre de la competencia desleal que los ambulantes les representan.
Además, en los últimos años ha trascendido que incluso, algunos de los vendedores ambulantes son pieza fundamental del crimen organizado, al vender mercancía ilícita o defectuosa, robada o pirata.
Los vendedores ambulantes son también carne de cañón en tiempos de elecciones, son pues, un botín electoral.
Las ventas que realizan, caen en delitos por los que incluso podrían estar en la cárcel.
Al ser ya un problema social, las autoridades deben buscar mecanismo que les ayuden a transitar de una economía informal a una economía regularizada.
De hecho, en varias ciudades, Veracruz por ejemplo, hay ya ventanillas únicas de trámites para abrir negocios, así el ambulante que desee hacerlo, tiene esas facilidades para establecerse, según destacó el alcalde Jon Rementería.
Algunos han logrado esa transición como es el caso de Mateo Damián que ahora es Presidente de una Asociación de Microempresarios y antes era ambulante.
Porque los ambulantes no aceptan reubicación de sus lugares, aseguran que a donde vayan no estará acreditada la venta, tal es el caso de los vendedores ubicados sobre la avenida Díaz Mirón y a los que ya se les venció el Comodato que la administración municipal del 2000 al 2004 les otorgó para estar en ese lugar.
Y es que también en muchos casos, las autoridades han creado nuevas leyes, nuevos reglamentos y disposiciones que los convierten en perseguidos, incluso físicamente, como sucedió con Andrés Temoxtle, cuando José Ramón Gutiérrez de Velasco fue alcalde, olvidándose que el verdadero origen del ambulantaje es el desempleo.
Además, algunos ambulantes pagan el uso de suelo, aunque en el caso de los ciento cincuenta ambulantes confinados a la zona denominada El Cajón ubicada en la avenida Comodoro Azueta, dejaron de pagar ese impuesto, según reconocieron.
En Veracruz como en todo México se distinguen tres tipos de economía: formal, ilegal y criminal.
La economía informal, extraoficialmente se sabe, llega a ser más del cuarenta y cinco por ciento del producto interno bruto.
Verbigracia: el padrón de ambulantes de Veracruz al inicio de la presente administración municipal era de poco más de tres mil ambulantes, sólo los registrados, mas unos dos mil que siguen sin empadronarse.
Pero los ingresos fiscales que recibe el gobierno a través de esa economía informal son menores al quince por ciento.
Por otro lado, los trabajadores del negocio ambulante, no tienen acceso a los beneficio de servicios como el de salud, pensiones y créditos.
Se debe pues ampliar la base tributaria.
Vale citar que, en el ámbito nacional está presente el Frente Nacional de Comercio Informal, desde 1994.
Ese organismo fue creado ante la necesidad de repeler la corrupción de inspectores de comercio que victiman al ambulante en lugar de ayudarles a crear una visión empresarial, ¿pero como tener ese objetivo cuando faltan políticas públicas?, contraria a esa visión incompleta, la situación que puede desembocar en poco tiempo en ingobernabilidad
Y es que es cierto, los ambulantes están ahí, apoderados de las calles, creando también problemas de vialidad, porque hay por ejemplo: productos chinos que ellos venden, pero ¿por dónde entran al país esos artículos, quién los regula? “Son chinaderas, bisutería china”, afirman los vendedores de relojes y otros artículos que exhiben en el área del Malecón.
Los ambulantes carecen de identidad fiscal y reconocimiento social, no son sujetos de créditos y son también engrane de la corrupción, llámese corrupción por la captura de Estado, que es la corrupción donde intervienen legisladores, cuando piden el voto buscando una curul y comprometen acciones que rayan en lo insólito.
O llámese corrupción burocrática administrativa, que implica el pago extraoficial por parte de cualquier ciudadano para distorsionar la aplicación de la ley, ésta corrupción también se usa para el “ahorro” de tiempo en la realización de trámites, de cualquier trámite.
En éste momento, ante la situación del ambulantaje y con la reforma fiscal parece que el gobierno federal se dirige a premiar la inversión y al ahorro porque predominará el impuesto al consumo, se ve ya con el 16 por ciento que se aplicará de IVA a partir del siguiente año.
El gobierno federal, se entrevé, se dirigirá menos al impuesto sobre la renta, capital, trabajo y producción. (ISR A 30 %, IDE 3 %) aunque en este momento la SHCP advierte la próxima caída de un trece por ciento de la recaudación tributaria.
El ambulantaje vivirá, en los siguientes años, en su propio México… el creado al margen de la legalidad.