“¡Alto delincuente! Zona de vecinos organizados, si te agarramos te linchamos”, advierten lonas colocadas en viviendas de la colonia Unidad Magisterial, donde los habitantes decidieron tomar medidas por cuenta propia para proteger sus casas y vehículos de los constantes robos.
La organización vecinal se refleja en las cámaras de videovigilancia instaladas en numerosos domicilios, así como en casetas distribuidas en distintos puntos de la colonia. Además, las familias destinan parte de sus ingresos a la contratación de vigilantes que recorren calles, cuadras y retornos.
De acuerdo con los testimonios de los colonos, la ubicación de esta zona, que conecta con la colonia Progreso y la parte posterior del Centro de Alta Especialidad (CAE) “Dr. Rafael Lucio”, habría facilitado la huida de quienes cometen delitos. Los robos a viviendas, automóviles y personas se volvieron recurrentes, al grado de afectar prácticamente a toda la colonia.
Ante el temor de que los delincuentes ingresen a sus hogares, los vecinos comenzaron a realizar reuniones para coordinar acciones preventivas. La estrategia contempla la instalación de equipos de vigilancia, la delimitación de sectores y el pago de veladores con recursos aportados por los propios habitantes.
Uno de ellos, quien solicitó mantener el anonimato por miedo a posibles represalias, relató que los intentos de robo han sido frecuentes, incluso en domicilios cercanos al suyo.
“Aquí ha habido muchos robos a casi la mayor parte de las viviendas de aquí de la Unidad; hay mucha gente adulta. Yo he visto varios casos de quererse robar 2, 3 carros a vecinos, que yo he salido, he visto, vecinos, en esta casa de enfrente, la de junto que se han querido meter literalmente he visto cuando se están tratando de subir”, relató.
El habitante explicó que la situación llevó a los colonos a reforzar la protección de sus propiedades mediante cámaras, casetas y vigilancia por cuadra, con la intención de reaccionar ante cualquier situación sospechosa.
Los vecinos señalaron que la falta de recorridos constantes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y de la Policía Municipal los obligó a asumir los gastos de una vigilancia que, consideran, debería contar con mayor respaldo de las autoridades.
La percepción de los habitantes es que las patrullas pasan con muy poca frecuencia por esta parte de la ciudad, lo que incrementa su preocupación por la seguridad de las familias, particularmente de las personas adultas mayores que residen en la colonia.
“Si tú te pones aquí, en 3 días no pasa una patrulla. No pasan. Antes medio pasaban, ahora la verdad es muy raro”, expresó el vecino.
Aunque los habitantes aseguran que la organización y las medidas de protección han contribuido a disminuir los robos, reconocen que los hechos delictivos no han desaparecido por completo.
Por ello, mantienen las acciones de vigilancia entre particulares, pero insisten en la necesidad de que las corporaciones de seguridad incrementen sus recorridos y atiendan las condiciones de inseguridad que enfrentan en la Unidad Magisterial.