“No deja de doler lo que le pasó a Juan Iván Pérez Romero, a nuestro Juanito”, lamentaron amigos y compañeros de trabajo del administrador de “Casa Vegas”, quien fue privado de su libertad y vida, junto con su madre, esposa y suegra.
La vida no volverá a ser igual para la familia de Juan Iván, pues les arrebataron al hijo, sobrino, hermano, tío, pero también a la madre amorosa quien hasta el último día de su existir buscó amar a sus hijos.
La gente que lo conocía aseguró que el varón de 31 años fue un buen amigo, siempre solidario, leal y dispuesto a dar un paso al frente. “Comprometido con lo que hacía y con quienes lo rodeábamos. Juan Iván tenía algo muy suyo: ese entusiasmo que lo impulsaba, incluso cuando el miedo se hacía presente pero nunca dejó que eso lo detuviera. Y eso habla de su grandeza”.
Muchos lo recuerdan porque fue el creador del área turística conocida como “Nido de Dragones”, pues se desarrolló en el Ayuntamiento durante varios años y finalmente escalando poco a poco y ganándose la confianza de sus jefes.
Se sabe que el hombre que por años fue figura paterna para la esposa de Juan Iván y quien era su padrastro, fue presuntamente el responsable de cortar la vida de 4 personas, junto con su hijo. La hija de Juan y su cónyuge, hoy queda en la completa orfandad, sin sus abuelas, sin el abuelo paterno que murió hace una decada y con una historia trágica con la que deberá cargar. Los restos de Iván y su madre ya son velados en una funeraria de Orizaba, para ser sepultados mañana. De los otros 2 cuerpos se sabe que no han sido reclamados hasta el momento por nadie.