El modelo económico aplicado en Chile después del golpe de Estado de 1973 continúa generando cuestionamientos sobre sus alcances y beneficios sociales, señaló Jorge González Rojas, integrante del Círculo de Estudios Sociales, Políticos y Económicos “Antonio Gramsci”.
Con motivo de los 53 años del derrocamiento de Salvador Allende, explicó que la dictadura de Augusto Pinochet impulsó una serie de políticas económicas de corte neoliberal con la intervención de los llamados Chicago Boys, grupo de economistas relacionado con las ideas de Milton Friedman.
Recordó que el 11 de septiembre de 1973 las Fuerzas Armadas atacaron el Palacio de La Moneda y terminaron con el gobierno de Allende, dando inicio a un periodo que también estuvo acompañado por una transformación del modelo económico chileno. Para González Rojas, la experiencia de Chile debe ser revisada a partir de sus resultados y no únicamente desde las cifras de crecimiento económico.
Consideró que uno de los principales elementos para determinar la eficacia de un modelo es conocer de qué manera se distribuye la riqueza y si los beneficios alcanzan a la mayoría de la población. En contraste, citó el caso de Vietnam, al señalar que su desarrollo económico ha estado acompañado por una participación del Estado en la planeación y regulación de las actividades productivas.
El representante del Círculo de Estudios cuestionó además la influencia de organismos internacionales de financiamiento, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, en las decisiones económicas de los gobiernos. También hizo referencia a la participación de empresas y fondos privados en sectores estratégicos de México, y mencionó a BlackRock como parte de un esquema que, de acuerdo con su postura, puede incrementar la concentración económica.