La directora del albergue “Ada Azul Dejando Huellas”, Ada Azul Fernández, denunció haber recibido amenazas tras exponer un caso en el que tres menores y cuatro mascotas quedaron en abandono en la colonia 6 de Junio. Además, urgió a las autoridades a investigar la situación y confirmar que los niños estén a salvo, pues después de hacerse público el caso se desconoce su paradero.
En redes sociales escribió que se trata de una “historia de horror”, al detallar que los menores de 4, 6 y 9 años fueron abandonados por su familia durante dos meses y andaban desnudos en la calle “pidiendo comida”. “Nos hicieron un reporte hace tres días y es de unos niños, niños humanos, porque luego a veces dicen, ‘Ah, está hablando de perros’. No, estoy hablando de unos niños”, señaló en una transmisión en vivo durante este fin de semana.
De acuerdo con su testimonio, los tres menores permanecieron durante dos meses sin la presencia de su madre, quien habría abandonado el domicilio. “No sabemos por qué ni qué sucedió porque ella salió huyendo, pero dejó a los niños y dejó a estos animalitos ahí en ese domicilio”, narró.
La animalista relató que los vecinos conocían la situación, pero sólo la reportaron cuando dos perros murieron y comenzaron los malos olores. “Me costó entender la indiferencia de las personas que vivían cerca de estas criaturas. Decían: ‘Nosotros ya no les dábamos de comer porque la familia de estos niños es muy peligrosa’”.
Niños abandonados
Los menores, de 4, 6 y 8 años, permanecían en la calle pidiendo alimento. “Durante dos meses los vieron pidiendo comida en las calles, acercarse a los vecinos y decirles: ‘No he comido, ¿me puedes regalar comida?’ y que les dijeran: ‘No, porque tu mamá y tu papá son gentes agresivas’”, expuso.
En la transmisión aseguró haber recibido amenazas tras difundir el caso. “Aclaro porque he recibido varias amenazas. La verdad es que a veces la gente no tiene la idea de lo que sucede en nuestro entorno. No se trata de calumniar, se trata de apoyar”.
Fernández criticó que las autoridades no intervinieran pese a los reportes de los vecinos y la precaria situación en la que se encontraban los niños. En una ocasión acudieron policías, quienes alegaron no poder entrar al sitio sin una orden judicial. “Yo a veces entiendo que cuando hay animales las autoridades no puedan entrar a un domicilio, pero en este caso eran niños, eran humanos, son personitas con derechos. Y no se les pudo ayudar porque dijeron que estaban dentro de un domicilio”.
La Directora insistió en la urgencia de localizar a los menores. “Yo sé de perros, de animales, pero no sé mucho de niños. Suplico a las autoridades que chequen esto, que no lo echen en saco roto y que investiguen qué es lo que está pasando”, añadió.